Detuvieron al principal sospechoso por el femicidio de Araceli Fulles

Darío Badaraco, principal sospechoso por el femicidio de la joven Araceli Fulles fue capturado en el barrio porteño de Flores, por personal de Gendarmería Nacional.

Los investigadores llegaron al lugar luego del dato aportado por una vecina de la parte posterior de la Villa 1.11.14 donde se escondía el joven de 29 años.

Fuentes de la investigación confirmaron a CyP Noticias que “el sospechoso no se resistió y ante la orden de identificación, dio su verdadera identidad”.

Cabe recordar que el cuerpo de la víctima fue encontrado enterrado en la casa de Badaraco, ubicada en la localidad bonaerense de San Martín.

Los investigadores del crimen de Araceli Fulles determinaron que la joven fue estrangulada a lazo (con un precinto plástico) y tratan de establecer si estuvo retenida en la casa de la localidad bonaerense de Loma Hermosa donde fue encontrada, debido a que en un baño se halló un pedido de auxilio escrito en un papel higiénico y con la firma «Ara».

La nota fue encontrada en el baño de la obra en construcción ubicada en el fondo de la casa de la calle Alfonsina Storni 4477, donde ayer los perros rastreadores marcaron el sitio donde estaba enterrado bajo escombros el cuerpo de Araceli (22).

Los peritos de la Policía Científica volvieron a rastrillar con luz del día el sitio del hallazgo del cadáver y descubrieron el trozo de papel con la palabra «Ayuda» y firmado por «Ara», por lo que ahora se intentará determinar si la letra coincide con la caligrafía de Araceli.

En caso de confirmarse que esa nota la escribió la chica desaparecida el 1 de abril pasado, los investigadores deberán determinar si la joven estuvo retenida en ese sitio por algún tiempo antes de ser asesinada.

En tanto, los padres de la víctima, Ricardo Fulles y Mónica Ferreyra, reconocieron el cuerpo de su hija en la morgue y luego lo confirmaron a la prensa.

«Me tocó reconocer el cuerpo de mi hija. Ese hijo de puta me la quemó con cal viva a mi negra, me la desfiguró. Tiene todo mi nenita, es ella, tiene los tatuajes de mamá y papá al costado, tiene el de River», afirmó la madre llorando.

En alusión al principal sospechoso del crimen, Darío Badaracco (29), dijo que «ese hijo de mil puta tiene que pudrirse en la cárcel».

Por su parte, el padre de Araceli criticó a la fiscal de la causa, Graciela López Pereyra, y consideró que «no sabe ni donde está parada, no supo nunca, ni desde un principio».

«La fiscal está peor que yo», aseveró el padre de la joven asesinada, y dijo: «No se hizo lo que se tenía que hacer de entrada».

Fulles afirmó que «hasta cierto punto» estuvieron «solos» durante la búsqueda de su hija, y remarcó que los efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) local fueron «los únicos que estuvieron al servicio» de la familia.

Luego del reconocimiento del cuerpo se informó que la chica murió por un estrangulamiento a lazo en un lapso compatible con la fecha de desaparición, según las primeras conclusiones forenses a las que arribaron los peritos que realizaron la autopsia en la morgue del Hospital Carrillo, informaron fuentes de la investigación.

Badaracco, es sindicado como el autor material porque el ADN de la víctima fue encontrado en el camión con el que trabajaba repartiendo materiales de construcción. Tiene antecedentes por tentativa de robo en 2012, encubrimiento en 2013 y por un robo en 2014, todos delitos cometidos en jurisdicción del departamento judicial de San Martín.

En tanto, en la causa ya se encuentran detenidos otros seis hombres, entre ellos Carlos Damián Alberto Cassalz, dueño del corralón donde trabajaba Badaracco (29), quien fue miembro de una superbanda de secuestradores que actuó entre 2001 y 2002, y estuvo preso hasta 2005, cuando fue excarcelado.

Cassalz, los hermanos Jonathan (29) y Emanuel (25) Ávalos y Marcos Ibarra (32) están acusados de «homicidio agravado». Todos serán indagados por la fiscal durante este sábado.

Los Avalos e Ibarra no tienen antecedentes penales, al menos como mayores de edad, y trabajaban en empleos temporarios.

Los otros apresados son dos empleados del corralón de Cassalz, llamados Hugo Martín Cabañas (46) y Marcelo Ezequiel Escobedo (37), quienes están acusados de «encubrimiento» ya que, según las fuentes de la investigación, ayudaron a Badaracco a huir cuando era buscado por la desaparición de Araceli.

A raíz del caso, en tanto, la división Asuntos Internos el Ministerio de Seguridad bonaerense desafectó a tres policías: uno porque es hermano de dos de los detenidos y otros dos porque estuvieron encargados de los rastrillajes y de la búsqueda de la joven.

Araceli fue vista por última vez el 1 de abril en Villa Ballester y el último contacto con su familia fue cuando, a las 7 de la mañana del día siguiente, le envió un mensaje a su madre diciéndole: «Vieja, prepará las cosas para el mate que estoy yendo para casa», lo que nunca ocurrió.

Tras la denuncia de la familia de la joven, los investigadores siguieron varias pistas sobre lo ocurrido y el 18 de abril último, los perros rastreadores hallaron un monedero y un neceser de la joven a unos tres kilómetros de donde se halló anoche el cadáver.

En tanto, la casa donde se encontró el cuerpo ya había sido rastrillada pero no se había encontrado nada sospechoso, por lo que cree que el cadáver fue llevado hasta allí luego de ese procedimiento y se tapó con algunos escombros y algo de cal.

Artículos Relacionados