Vehículos eléctricos: lo que hay que saber

Por Omar Ramírez (*)

En nuestro país, el INTI es el único organismo oficial autorizado para homologar nuevos modelos de automóviles y, actualmente se trabaja en la elaboración de normativas para una futura homologación de motocicletas y buses eléctricos, quedando estos estudios a consideración de la autoridad de aplicación (Ministerio de Industria).

Sin duda, la capacidad de creación del hombre es fantástica cuando su objetivo es mejorar la calidad de vida y del ambiente. Ya se están fabricando en el mundo automóviles diseñados en función de maximizar la duración de sus baterías, tratando de lograr un alcance de conducción ininterrumpida por casi 500 km.

Los motores eléctricos poseen casi tres veces más eficiencia que un motor tradicional de combustible. Su tren de transmisión crea una experiencia de conducción totalmente diferente a lo que conocemos.

Con un solo interruptor la energía eléctrica excita al sistema de tracción poniéndolo en funcionamiento al instante siendo su capacidad de torsión la misma a cualquier velocidad, facilitando, entre otras cosas, las maniobras de sobrepaso.

Su sistema de frenos regenerativos funciona al momento de levantar el pie del acelerador, generando energía adicional que ayuda a la recarga de las baterías, y luego accionando nuevamente el acelerador, la energía eléctrica vuelve a excitar al motor

Un dato de color y poco conocido es el que en algún momento el doctor Juan Pablo Zagorodny, miembro fundador de la Asociación Argentina de Vehículos Eléctricos y Alternativos señaló: “Lo irónico de la historia automotriz es que en un principio hubo autos eléctricos, pero el uso del petróleo barato los desplazó y generó una industria automotriz petróleo-dependiente. En la iluminación de las ciudades se operó la evolución inversa: primero hubo lámparas de aceite y de gas, pero luego, una vez que hubo redes eléctricas, rápidamente las lámparas eléctricas reemplazaron a las demás en todo el mundo”.

Está comprobado que en el caso de las motos eléctricas y de los automóviles de uso ciudadano, las redes eléctricas domiciliarias no sufren grandes esfuerzos con los cargadores de los VE porque son de baja potencia, menor a la de un aire acondicionado estándar, y los usuarios se acostumbran a cargar sus autos preferentemente por las noches, cuando se produce el “valle” de la electricidad”, contribuyendo así a la predictibilidad del sistema.

Argentina cuenta con técnicos e ingenieros eléctricos y electromecánicos a la altura de los desafíos que plantearía la conversión de nuestros sistemas eléctricos, una vez que se extienda masivamente el uso de VE. Aún cuando éstos pudieran resultar un poco más caros de entrada (y la brecha, tiende a cerrarse), casi todos los análisis concluyen que para 2020 serán sin duda más económicos, a lo largo de su vida útil, que los autos a combustión.

El INTI, a 60 años de su creación, redobla su compromiso de realizar un aporte de calidad en este y otros temas de interés industrial, con una mirada integral, que incluye temas transversales como el ambiente y la sostenibilidad, la calidad y las tecnologías de gestión.

(*) Ingeniero integrante del del Departamento de Regulaciones Automotrices del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI)

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