Perpetuas por el crimen de Candela Sol Rodríguez

Dos hombres fueron condenados en un juicio oral en Morón a la pena de prisión perpetua al ser considerados coautores del crimen de Candela Sol Rodríguez, la niña de 11 años secuestrada y asesinada en 2011 en el partido bonaerense de Hurlingham, mientras que otro hombre fue condenado a cumplir cuatro años de prisión por ser partícipe secundario del mismo hecho.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Morón declaró a Hugo Elvio Bermúdez (56), nacionalidad uruguaya, y Leonardo Daniel Jara (37) coautores del delito de «privación ilegal de la libertad coactiva seguida de muerte» y los condenó a prisión perpetua.

A Gabriel Fabián Gómez (45) lo encontró culpable como partícipe secundario de la privación ilegal de la libertad de la niña, ocurrida el 22 de agosto de 2011 en la localidad bonaerense de Villa Tessei, y le impuso cuatro años de prisión.

Los jueces Diego Bonanno, Raquel Lafourcade y Mariela Moralejo Rivera resolvieron que Gómez deberá pernoctar en su domicilio y no podrá ausentarse de la vivienda durante más de 24 horas, a la vez que tendrá que presentarse en el tribunal una vez al mes.

Al final de la audiencia, Carola Labrador, madre de la víctima, se mostró conforme con el veredicto y entre sollozos declaró: «Seis años esperando esto y diciendo la verdad: que Bermúdez había sido el abusador y asesino de mi hija».

Candela fue vista con vida por última vez el 22 de agosto de 2011 en la esquina de su casa, en Villa Tesei, cuando esperaba a unas amigas para ir a la reunión del grupo de scouts al que pertenecía. La niña estuvo secuestrada en dos lugares distintos y, nueve días después, fue encontrada asesinada por asfixia dentro de una bolsa, a 30 cuadras de su casa y a pocos metros de la colectora del Acceso Oeste.

Entre medio, según la fiscalía, Jara habría realizado una llamada intimidatoria a una tía recibió el 28 de agosto, tres días antes del hallazgo del cadáver. «Ahora sí que no la vas a encontrar nunca a tu hija. ¡Jamás la van a encontrar! Te lo aseguro yo, hasta que esa conchuda no devuelva la guita, no la va a ver nunca más… Que le pregunten al marido dónde dejó la guita», decía el mensaje.

Bermúdez se sentó en el banquillo acusado de mantener secuestrada a la nena, abusar sexualmente de ella y matarla, mientras que Gómez se le atribuyó haber realizado tareas de inteligencia

La madre de la víctima aseguró que su hija «va a descansar en paz» tras el fallo que condenó a los tres imputados por el crimen, y adelantó que va a seguir «juntando fuerzas para que caigan los que faltan», entre los que mencionó a investigadores policiales y a los funcionarios políticos «de ese momento».

Dentro de la sala de audiencias y aún con lágrimas en los ojos tras escuchar el veredicto, Carola Labrador aseguró a la prensa que «fueron seis años de lucha esperando las condenas» para Hugo Bermúdez (59), Leonardo Jara (37) y Fabián Gómez (45).

«Fueron seis años diciendo la verdad y hoy se hizo justicia», dijo la mujer, tras lo cual agregó: «Me voy a llorar tranquila y a descansar con mis hijos, ahora puedo descansar en paz».

Sin embargo, aclaró que «falta mucha gente» que -según ella- estuvo involucrada en el crimen de Candela: «Nunca la buscaron, estuvo nueve días viva, esperando que la rescaten, hubo complicidades de la Policía, de la política. Si esto no hubiera sido así, Candela estaría viva y yo no tendría que estar acá seis años después», denunció.

«Esto es cerrar una etapa y bueno, después seguiremos, vamos a seguir juntando fuerzas para que caigan los que faltan», añadió.

Cuando la prensa le consultó por el crimen de su hija, Carola se lamentó: «Ella estaba ahí ese maldito veintidós de agosto, feriado, de frío, parecía de dieciséis años, pero tenía once nada más, y me la robaron, mi hija eran un sol, una nena buena, buena hija, buena hermana, este juicio no me la va a devolver ni la alegría que teníamos con ella».

«Lo que está, está, y yo no soy jueza ni fiscal, soy una mamá que pedía justicia y hoy parte de esa justicia se cumplió, sufrí mucho maltrato de la fiscalía pero los jueces siempre fueron ejemplares», dijo entre lágrimas.

Además, la mujer explicó: «La verdad es que no sé ni cómo estoy parada acá, hace seis años que lucho, hace seis años que no vivo, pero me nutro y me rodeo de gente buena y linda, que me quiere y me apoya, busco las cosas positivas, porque si no, no podría estar acá».

«Hoy Cande me ayudó, está acá conmigo y sé que debe estar feliz porque su mamá se lo prometió, cuando la encontré tirada en ese basural, le prometí que se iba a hacer justicia», concluyó.

Artículos Relacionados