Municipios y Provincia, unidos contra la mosca barigüí

El Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación bonaerense, Jorge Elustondo, aseguró que la provincia de Buenos Aires trabaja en un «abordaje científico, integral y sistémico para dar respuesta ante la plaga del barigüí», una pequeña mosca negra que muerde y que en la actualidad afecta a 15 municipios a raíz de inundaciones recientes.

En declaraciones formuladas a radio Provincia, Elustondo precisó que se trabaja en conjunto entre los municipios de la cuenca del Salado, los ministerios de Salud y de Agroindustria, la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) y el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS).

Recordó que un grupo de biólogos y epidemiólogos se reunieron días atrás en la ciudad de Bragado con el objetivo de acordar con los municipios el uso de bacterias denominadas BTI aplicadas por medio de un producto biológico de carácter natural formulado para su empleo en ambientes acuáticos, con el propósito de eliminar tanto las larvas del barigüí, como de los mosquitos y jejenes.

El barigüí es una mosca negra pequeña que muerde y que se encuentra actualmente en cantidades inusuales, sobre todo a la orilla del río, en las termas y en las zonas con mucho verde.

El pequeño insecto, típico de aguas en movimiento y pastizales aledaños a los cursos de agua, se convirtió en una plaga a raíz de las recientes inundaciones.

Elustondo destacó que el investigador del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (Cepave) Juan José García y su equipo evaluaron que si bien el insecto «no es vector de enfermedades, la afectación que produce es complicada porque es dolorosa la mordedura y en algunos casos se detectó alergia».

Manifestó que el barigüí afecta «tanto a la población como al ganado y a la producción», añadió que «el insecto se desarrolla en el borde de las corrientes de agua, donde hay vegetación: las hembras adultas ponen ahí las larvas y cuando nace vuelva mucho y se alimenta de sangre».

«Es una plaga muy difícil de erradicar. Por eso la CIC convocó a los municipios para llevar adelante este plan junto a un equipo interdisciplinario para que en el mediano y largo plazo esta plaga deje de afectar a la gente», dijo.

Sostuvo que «los municipios están actuando: hay una aplicación para matar el adulto que muerde, que se hace con insecticidas de baja toxicidad en parques y plazas; mientras que otra aplicación es un control biológico que se hace en los bordes de las corrientes de agua».