Muerte por sobredosis: la hora del veredicto

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de San Isidro dará a conocer este martes su veredicto en el juicio a tres discs jockey que enfrentan pedidos de pena de hasta nueve años de cárcel por la muerte por sobredosis de cocaína de una diseñadora de 24 años, ocurrida en 2009 en el partido bonaerense de Vicente López.

El fallo por el caso de la muerte de Aldana Vanesa Raquel Salama (24), una diseñadora textil que, además, era docente en un templo judío, se dará a conocer a las 14 en los tribunales de San Isidro, situados en la calle Ituzaingó 340.

En su alegato, el fiscal general adjunto de San Isidro, John Broyad, pidió nueve años de prisión para el imputado Lucio De Crocci (33), alias “Loopcio”; ocho para Rodrigo Puente (29) y seis para Lucio Rossi (28).

A todos los responsabilizó por la muerte de Aldana, al considerarlos coautores del delito de “abandono de persona seguido de muerte”, que tiene una escala penal de 5 a 15 años de prisión.
En el caso del particular damnificado, el abogado Edgardo Turale, que representa al padre de la víctima, Andrés Salama, pidió una pena de 10 años de prisión para los tres acusados que llegaron al debate en libertad, y cuyos abogados solicitaron sus absoluciones.

Si bien en la causa no hay ninguna evidencia y el tema no llegó a plantearse en el debate, Salama padre aseguró que siempre tuvo la sospecha de que, a su hija, además de haberle suministrado cocaína, le colocaron en una bebida GHB, la llamada “droga de la violación”.

El hecho ocurrió la madrugada del 19 de diciembre de 2009 dentro de la casa del imputado Rossi, ubicada en San Martín al 1200, de la localidad de Florida, partido de Vicente López.

Según la acusación de Broyad -que en 2009 actuó como fiscal de instrucción de la causa cuando estaba al frente de la Fiscalía Especializada en Drogas Ilícitas- los tres acusados “colocaron en situación de desamparo a la víctima”, quien presentaba “una intoxicación producida por una ingesta inusual de cocaína”.

Según la imputación, en vez de llamar a emergencias, los imputados introdujeron a Aldana en un auto Honda Fit, con el que “no se dirigieron en ese momento a ningún centro asistencial sino, por el contrario, circularon con destino incierto”.

En base a lo reconstruido por Broyad, en la calle San Martín, entre avenida Del Libertador y Bartolomé Cruz, los jóvenes bajaron a Aldana del vehículo y llamaron al 911 para luego, “con la víctima fallecida”, dirigirse al Hospital Privado Modelo, ubicado en Roca 1811, de Florida, donde fue sometida a maniobras de resucitación en el “shock room”, aunque la chica llevaba fallecida de 30 a 40 minutos.

El médico forense Héctor Moreira concluyó que la muerte se produjo entre las 0 y la 1.30 de aquella madrugada del 19 de diciembre de 2009.

Cuando requirió la elevación a juicio oral, el fiscal Broyad formuló una serie de conclusiones que a su criterio comprometen a los imputados: hicieron “un solo llamado al 911” en el que no informaron sobre el consumo de cocaína; “la víctima entró fallecida al hospital” y “si la muerte fue a la 1.30 y el primer llamado lo hicieron a la 1.49, dejaron a la víctima durante 19 minutos sin atención médica.”

Además, el fiscal sostiene que “no fueron al hospital (público) por miedo a ser denunciados” ni a “la comisaría ubicada en las inmediaciones” y que “todas sus acciones tendieron al ocultamiento”.

Artículos Relacionados

Deja un comentario