Canciller palestino rechaza plan de paz de Trump para el conflicto con Israel

El canciller palestino, Riad Al Malki, acusó a Estados Unidos de haber abandonado su rol de mediador en el conflicto con Israel al reconocer a Jerusalén como capital israelí y dijo que es momento de trabajar en un plan de paz palestino apoyado por los árabes, justo cuando Washington se apresta a presentar una esperada iniciativa.

“Estados Unidos ha dejado de ser mediador para ser parte del conflicto”, dijo Al Malki durante una visita a Argentina para estrechar la relación bilateral en el marco de una gira por la región que lo llevó a Venezuela y a Chile, donde asistió a la asunción del presidente Sebastián Piñera.

Estancado desde hace años, el proceso de paz palestino-israelí se vio sacudido cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció en diciembre que su país reconoce a Jerusalén como capital israelí y que trasladará allí su embajada en Israel, que actualmente está en la ciudad de Tel Aviv.

La decisión rompió con décadas de consenso internacional en torno a que el estatus final de la Ciudad Santa, cuyo sector oriental Israel capturó en una guerra y luego anexionó y que los palestinos reclaman como capital de su futuro Estado, debe resolverse en negociaciones entre las partes.

El canciller Al Malki explicó que Washington, “con su poder, no pudo recibir el apoyo internacional que buscaba”, en alusión a la reacción de la Asamblea General de la ONU, que por 128 votos a favor, nueve en contra y 35 abstenciones -entre ellas de Argentina- exigió a Estados Unidos rectificar su decisión sobre Jerusalén.

Pocos días antes, Washington había vetado una resolución del Consejo de Seguridad que le exigía dar marcha atrás con la polémica medida.

“Para nosotros, el mensaje es muy claro. Los palestinos, que ni siquiera somos miembros de la ONU, sino un Estado observador no miembro, y bajo ocupación, pudo derrotar a Estados Unidos en la Asamblea General y en el Consejo de Seguridad”, dijo Al Malki.

Eso significa, continuó, que “pese al poder que Washington representa, al fin y al cabo, cuando vamos a confrontarnos a nivel legal, diplomático y político, podemos derrotarlo”, trazando a líneas gruesas la estrategia diplomática palestina, de cara a la nueva situación desatada con la decisión estadounidense.

La semana pasada, el presidente Trump -que se especula presentará en las próximas semanas su plan de paz para Medio Oriente- advirtió poco antes de reunirse con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que “no habrá paz si los palestinos se niegan a regresar a la mesa de negociaciones”.

Para los dirigentes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), sin embargo, el movimiento estadounidense sólo busca caracterizar a los palestinos como quienes “rechazan la paz”, dijo el canciller.

A esas críticas, Malki respondió que las reacciones de la ANP son “para proteger los intereses palestinos, su posición y llevarla al más alto lugar posible”.

“Es allí en el multilateralismo donde tenemos todo el derecho de proteger nuestros intereses. Eso es muy importante y lo hicimos porque fuimos obligados a hacerlo”, insistió.

Para los palestinos, la controvertida decisión sobre Jerusalén anunciada por Trump lo desautoriza como mediador exclusivo, porque evidencia no sólo su parcialidad sino, sobre todo que en realidad es “parte del problema”.

“Hace dos semanas el presidente Mahmud Abbas dijo el Consejo de Seguridad que Washington perdió ese rol de mediador, por lo que ahora debemos trabajar en un plan de paz palestino, apoyado por los árabes”, dijo el canciller palestino.

“Hay que llamar una conferencia Internacional de paz donde puedan asistir los países interesados en ver la paz en Medio Oriente, y ahí podremos escoger un grupo de países, y Estados Unidos puede ser uno de esos países”, enfatizó Al Malki.

“Para volver a la mesa de negociaciones hay que generar una plataforma multilateral. Nosotros no ponemos ninguna condición sobre qué países integren esa plataforma, puede ser cualquiera, pero esos países deben tener la responsabilidad de generar las condiciones para renovar las negociaciones según la ley internacional y tomando en cuenta las resoluciones de la ONU”, dijo.

Abbas tenía previsto reunirse con el rey de Jordania, Abdullah II, para discutir el plan de paz de Trump, que se espera que la Casa Blanca revele pronto, según la prensa estadounidense.

Consultado sobre las expectativas palestinas en el plano regional, objeto de su gira, Malki dijo que la ANP mantiene buenas relaciones con Argentina y es normal que se hagan intercambios y visitas a nivel oficial tras los cambios de gobierno.

“Debemos restablecer contacto con el nuevo gobierno, y Palestina quiere avanzar en la relación bilateral, para lo cual vamos a firmar dos o tres acuerdos de cooperación y extender una invitación al canciller argentino Jorge Faurie” para visitar los territorios palestinos, señaló.

El canciller dijo que que no le preocupa el giro político que experimenta América Latina tras la llegada al poder de varios gobiernos conservadores luego de administraciones de centroizquierda.

“Nosotros hemos mantenido buenas relaciones con todo el arco político”, dijo, y se mostró seguro de que “con Argentina mantendremos el nivel de relaciones excelente que hemos tenido antes”.

“Alguien puede decir que la relación entre Argentina e Israel se fortaleció en los últimos dos años, eso es cierto, pero creemos que eso es normal porque cada país está buscando sus propios intereses”, explicó.

Estamos seguros de que “esa decisión legítima no debe ser a la cuenta de su relación con Palestina, y para eso estoy aquí, para decir que queremos llevar las relaciones más adelante”, añadió.

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