Opinión: Una Ley de Aborto violaría la constitución bonaerense

Por Osvaldo Mercuri (*)

En momentos en que se ha abierto en nuestra sociedad un debate sobre la eventual legalización del aborto, es importante conocer las actuales normativas jurídicas para establecer que marcos y contenidos pudiera tener una norma en tal sentido y la primera conclusión indubitable es que no se podría aplicar en la Provincia de Buenos Aires, porque resultaría violatoria de la propia constitución bonaerense.

En efecto, en la Convención Constituyente de 1994, que tuve el honor de presidir, se registró un profundo y extenso debate no solo en el recito de sesiones, sino también en foros que recibieron los aportes de diversas organizaciones sociales y políticas, y finalmente se aprobó por mayoría el actual  artículo 12 que establece que “Todas las personas en la Provincia gozan, entre otros, de los siguientes derechos:  1) A la vida, desde la concepción hasta la muerte natural.”

Es taxativo el principio constitucional que impide tanto la legalización del aborto como también de la eutanasia.  Y plasma el espíritu de los diputados constituyentes en que – a los efectos legales- se considera que la vida está protegida desde el momento mismo de la concepción.

De modo que, independientemente se las posturas personales sobre este delicado tema, la Carta Magna bonaerense está marcando con toda exactitud que es imposible – precisamente porque resultaría inconstitucional- que rija en nuestro territorio provincial una normativa que autorice las prácticas abortivas.

Y en el orden nacional,  la Constitución en su artículo 4 fija que “El derecho a la vida es inherente a la persona humana. Se garantiza su protección, en general, desde la concepción”, una redacción  que – tal vez- pueda prestarse a interpretaciones.   Pero que precisamente -en caso que el Congreso Nacional sancione una  ley de Aborto-  posibilita a que cualquier ciudadano quede habilitado a recurrir a la Justicia para solicitar una medida de amparo que suspenda su aplicación hasta que se defina la cuestión de  fondo:  ¿  una Ley de aborto es  constitucional ?

Con total honestidad debo dejar asentado que por convicciones personales  no comparto la legalización de aborto, pero también considero que no tengo derecho alguno a imponer mis criterios y convicciones al resto de la sociedad, por lo que considero oportuno que se habrá un nuevo marco de análisis del tema y espero que se haga en el marco de seriedad y respeto como el que concretamos en 1994 en la reforma de la constitución bonaerense.

No niego ni desconozco situaciones de riesgo por abortos clandestinos, que a mi juicio son consecuencia de la falta de educación sexual y de falta de programas de planificación familiar, es decir de acciones preventivas que impidan llegar a la situación de embarazo no deseado.

También influyen prácticas confesionales que llevan a que algunas parejas no recurran a alguna de las variantes de métodos anti conceptivos, por lo que también, con todo respeto, estimo que las iglesias debieran revisar algunos conceptos en esta cuestión.

 En ese marco,  creo que sería poco útil, y hasta deplorable, que un debate de esta naturaleza se transforme en una guerra de consignas entre los bandos en disputa. Ha pasado casi un cuarto de siglo y este dato es también a considerar a la hora de evaluar los tiempos de posible actualizaciones de nuestra legislación, por lo que – insisto- veo saludable que se reabra el debate.

Pero que tanto los que apoyan la iniciativa como la que la rechazan, deben saber y tener en claro que de ser sancionada no podrá ser aplicada en forma inminente por los preceptos constitucionales antes citados.

(*) Diputado del Parlasur – Presidente de la Convención Constituyente de la Provincia de Buenos Aires (1994)

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