Obispos chilenos van con “dolor y vergüenza” a reunirse con el Papa por casos de abuso sexual

El grupo de 34 obispos chilenos que desde este martes se reunirá con el papa Francisco para tratar los casos de abusos sexuales en Chile reconocieron que van “con dolor y vergüenza” a la cita promovida por el pontífice.

“Nuestra actitud es en primer lugar de dolor y vergüenza, Dolor porque hay personas que son víctimas de abusos. Y vergüenza es porque estos abusos se produjeron en ambientes eclesiales que son aquellos en los que no deberían ocurrir jamás este tipo de abusos”, dijo el obispo auxiliar de Santiago, Fernando Ramos, en una rueda de prensa en el Vaticano.

Los religiosos chilenos esperan que haya “un sentido de cambio y renovación importante” en la Iglesia de su país luego de la serie de reuniones que mantendrán desde este martes a lo largo de tres días.

“Venimos con disposición a escuchar al santo padre, queremos conocer bien lo que quiere transmitirnos”; afirmó Ramos.

“El punto central son las víctimas, y siempre se puede caminar en la reparación a las víctimas. Si hacemos las cosas bien, efectivamente pensamos que podemos rparar las heridas que puede haber en la sociedad chilena y en las víctimas”; aseguró a su vez Juan Ignacio González, obispo de la ciudad chilena de San Bernardo.

Francisco recibirá “en estricta confidencialidad” en el Vaticano a los obispos de la Conferencia Episcopal Chilena del 15 al 17 de mayo para analizar la “responsabilidad” en los casos de abusos sexuales de parte de sacerdotes y promete “cambios adecuados y duraderos” en la Iglesia de Chile.

Las reuniones podrían determinar la remoción a mediano plazo de al menos tres obispos relacionados con el párroco Fernando Karadima, condenado por abusos sexuales en 2011, y del nuncio apostólico Ivo Scapolo, según fuentes eclesiásticas.

De todos modos, los obispos manifestaron hoy que no tienen “conocimiento” de que algunos de los religiosos haya traído su renuncia para presentarle al pontífice.

“Cada uno tiene que discernir con el papa”, planteó González al respecto.

Francisco “interpelado por las circunstancias y los desafíos extraordinarios que plantean los abusos de poder, sexuales y de conciencia, ocurridos en Chile a lo largo de las últimas décadas”, tendrá las reuniones con 31 obispos y otros 3 eméritos en un salón del Aula Pablo VI, informó la Santa Sede.

El inédito encuentro con la totalidad de la jerarquía eclesiástica chilena responde al escándalo desatado a raíz de que en su visita de enero pasado a Chile el papa respaldó al obispo de la ciudad de Osorno, Juan Barros, quien es acusado de encubrir los ataques sexuales de Karadima.

Barros forma parte de la delegación, mientras que el cardenal y arzobispo emérito de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, que había anunciado que no asistiría, también se encuentra en la capital italiana.

En abril pasado, Francisco reconoció en una carta a los obispos chilenos sus errores en el caso Barros y luego recibió en el Vaticano a Juan Carlos Cruz, James Hamilton y Juan Carlos Murillo, víctimas de Karadima y principales denunciantes del obispo de Osorno.

La reunión, adelantó la Santa Sede, buscará “el estudio de los cambios adecuados y duraderos que impidan la repetición de actos siempre reprobables”.

El papa dio un notorio giro en su posición sobre el caso Barros, a quien le había rechazado la renuncia dos veces, luego de enviar a Chile un equipo del Vaticano para recoger testimonios de las víctimas de Karadima que acusan al obispo de Osorno.

“A lo largo de los encuentros, el papa Francisco compartirá sus conclusiones personales derivadas de la reciente misión especial a Chile confiada a S.E. Mons. Charles Scicluna, Arzobispo de Malta, y al Rev.do Jordi Bertomeu, de la Congregación para la Doctrina de la Fe, completadas además con los numerosos testimonios orales y escritos que Su Santidad continuó recibiendo en las últimas semanas”, sostuvo el sábado la Santa Sede.

La reunión buscará además dar un gesto fuerte de renovación de la Iglesia en Chile, donde los sucesivos escándalos golpearon la imagen de la institución.

“Es fundamental restaurar la confianza en la Iglesia”, reconoció el Vaticano al difundir la “hoja de ruta” de los encuentros.

Durante los tres días de reuniones, los obispos y el papa buscarán el perfil de pastores “que sepan acompañar el sufrimiento de las víctimas y trabajar de manera decidida e incansable en la prevención de los abusos”.

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