Silvio Rodríguez, ante una multitud en Avellaneda

En un evento histórico, el cantautor cubano Silvio Rodríguez se presentó en Avellaneda en el marco de la Semana de Hermandad Argentino-Cubana, ofreciendo un recital que fue seguido por una audiencia estimada en 50 mil personas. El máximo exponente de la nueva trova cubana volvió al país luego de tres años de su última visita. Rodríguez, de 72 años, cantó ante una multitud sobre la Avenida Belgrano, en un show al aire libre y gratuito.

La velada musical ocurrió tras sus presentaciones en el Luna Park, que contaron con entradas agotadas con meses de anticipación, siendo ésta una oportunidad inmejorable de verlo en vivo sin gastar. Fueron muchos los que hicieron doblete, y tras verlo en el Luna se hicieron presentes el domingo.

En un recital similar al que realizó hace poco en la ciudad de Rosario y posteriormente en dos shows en el Luna Park, el poeta no solo cautivó con su voz a los presentes sino que marcó su vigencia intacta a pesar de su edad.

En el concierto de Avellaneda previamente se presentaron como teloneros Patricia Malanca, Cecilia Todd, Bruno Arias y Emiliano de Río. En el marco de la gira a Rodríguez lo acompañaron en el escenario Rachid López en guitarra, Maikel Elizarde en el tres, la flautista y clarinetista Niurka González, Oliver Valdés en batería y percusión, Jorge Reyes en contrabajo, Jorge Aragón en piano y Emilio Vega en vibráfono.

La gente con total alegría y tranquilidad disfrutó de temas como Yo te quiero libre, Judith, Tu soledad me abriga la garganta, De la ausencia y de tí, La gaviota, Oleo de una mujer con sombrero, Quien fuera, La maza, Eva (momento en que hubo una pañolada verde y gritos reclamando aborto legal y seguro), Tonada del albedrío, Te doy una canción, Rabo de nube, Te amaré, Viene la cosa, El necio, Pequeña serenata diurna y Ojalá, entre otras canciones de un largo show.

Cabe consignar que la jornada artística tuvo también un carácter solidario, pues se solicitaba a los asistentes la entrega de un alimento no perecedero que fue destinados a los comedores locales de Avellaneda. Por supuesto, la gene cumplió.

Lejos de los divismos de otras estrellas, Silvio Rodríguez lució remera, sweater negro y boina. Sin más elementos que su guitarra y un puñado de bellas canciones, cautivó a una audiencia que ya de antemano estaba rendida a sus pies. Como se recordará, días atrás también homenajeó a las Abuelas de Plaza de Mayo con otra presentación, antes de este show de calle Belgrano y Plaza Ucrania en Avellaneda.

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