Restitución de restos humanos de «Sam Slick»

El Museo de La Plata restituyó los restos óseos de “Sam Slick” a la comunidad mapuche-tehuelche Ceferino Namuncurá – Valentín Sayhueque, de Gaiman, Chubut.

El acto se desarrolló en un marco de gran respeto y emociones. Contó con la presencia de los representantes de la comunidad, acompañados de otras comunidades originarias, autoridades de la Universidad Nacional de La Plata, de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo, investigadores, docentes y estudiantes. También estuvieron presentes autoridades del gobierno de la provincia de Chubut que viajaron especialmente para este Acto.

Ante escribano público se firmó el acta de restitución. Luego, algunos de los presentes se expresaron sobre la importancia de esta restitución como reafirmación de los derechos indígenas agradeciendo la disposición al diálogo. El acto finalizó con el retiro de la urna hasta el exterior de la institución en el marco de una ceremonia ritual.

La decisión de la restitución fue avalada por resoluciones del Consejo Directivo de  la Facultad de Ciencias Naturales y Museo, y del Consejo Superior de la Universidad Nacional de La Plata.

El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) reconoció a dicha comunidad como legítima reclamante. El Museo de La Plata identificó los restos que estaban depositados en su colección de Antropología, procediendo de acuerdo con la ley 25.517, y su decreto reglamentario 701, sobre restitución de cuerpos humanos a pueblos originarios (Ley de 2001 reglamentada en 2010).

Sam Slick”, hijo del cacique Casimiro Biguá, nació en Santa Cruz en el año 1846 y se educó en una misión anglicana de esa provincia. Viajó a las islas Malvinas con el comandante Luis Piedra Buena y allí recibió el nombre inglés con el que se lo conoce.

En 1864 viajó con su padre a Buenos Aires, durante la presidencia de Bartolomé Mitre, quien nombró a Casimiro Biguá como Coronel del ejército argentino y a “Sam Slick” como capitán. En el expediente iniciado en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo se incluyen las fotografías de Biguá y de su hijo, tomadas en 1864.

A la edad de 30 años “Sam Slick” fue asesinado en Chubut, por un fueguino llamado Chesco, e inhumado en un paraje de dicha provincia. Los restos de “Sam Slick” fueron llevados al Museo Antropológico de Buenos Aires por Francisco P. Moreno.

Al fundarse el Museo de La Plata los restos se trasladaron a dicha institución que considera las restituciones de restos humanos como parte fundamental de una política de reparación histórica hacia los pueblos originarios sostenida desde el año 2006. A partir de ese momento, el Museo decidió además, retirar de sus salas de exhibición todos los restos humanos de pueblos originarios de Argentina y países limítrofes.