Trump dice que tiene un as bajo la manga, pero el cierre parcial del gobierno es récord

El presidente de EEUU, Donald Trump, advirtió este sábado, cuando el cierre parcial del gobierno batió un récord histórico de 22 días, que cuenta con un plan para terminarlo, días después de admitir que contempla declarar una “emergencia nacional” para sortear al Congreso y aprobar él mismo los fondos que necesita para el controvertido muro con México.

“Pero para entender ese plan hay que entender que gané las elecciones y prometí seguridad para el pueblo estadounidense. Parte de esa promesa era un muro en la frontera sur. ¡Las elecciones tienen consecuencias!”, escribió el mandatario en su perfil de Twitter.

Insistió en que el país atraviesa una “crisis humanitaria masiva” en la frontera sur, que él que se encuentra trabajando en la Casa Blanca y que está “listo para firmar”.

Luego del portazo del miércoles pasado, durante el último contacto con los legisladores demócratas en el que las partes buscaban alcanzar un acuerdo para poner fin al cierre y mientras las negociaciones se vislumbran cuesta arriba, el magnate endureció aún mas su postura y regresó a Twitter para lanzar dardos hacia la oposición.

“Los demócratas podrían resolver el cierre parcial en 15 minutos” escribió en la red de microblogging y conminó a sus millones de seguidores en la red social a tomar parte en el asunto:

“Llama a tu Senador o diputado demócrata!..dile que lo haga. Crisis humanitaria!.

En el siguiente mensaje, apenas minutos después, dijo que “el 23% de los presos federales son inmigrantes ilegales. Los arrestos fronterizos han sido de 240%”

“En el gran estado de Texas, entre 2011 y 2018, hubo un total de 292.000 crímenes por alienígenas ilegales, 539 asesinatos, 32, 000 asaltos, 3, 426 asaltos sexuales y 3000 cargas de armas. ¡ Los demócratas vuelven!”, concluyó.

Trump y la oposición demócrata en el Congreso mantienen una pulseada por una asignación presupuestaria de 5.700 millones de dólares que el presidente pide al Congreso para construir su prometido muro en la frontera con México.

Esta barrera fue una de las principales promesas electorales de Trump, quien tras dos años de mandato propuso iniciar su construcción y afirmó que “estaría dispuesto a cerrar el Gobierno” si no recibía el dinero que solicita.

Desde el 22 de diciembre, una parte de la Administración del país permanece clausurada mientras Trump y los dos líderes demócratas del Congreso, Nancy Pelosi y Charles Schumer, han protagonizado tres semanas de constantes acusaciones hasta llegar al cierre más largo de la historia.

El presidente aseguró no obstante que su plan “no es algo que contemple hacer ahora mismo. No lo voy a hacer tan rápido”.

La opción de declarar una emergencia nacional, que supondría un uso heterodoxo de los poderes excepcionales con que cuenta Trump probablemente conduciría a una enmarañada batalla constitucional.

Por ello, algunos de sus principales asesores, temerosos de una probable derrota en la Justicia, investigan la posibilidad de conseguir esos fondos sin declarar una emergencia nacional.

Para Trump, el muro soluciona la “emergencia de inmigración creciente” en la frontera sur, según dijo días atrás en un discurso al país que fue emitido por televisión en horario de máxima audiencia, el primero que dio desde el Despacho Oval.

Para la oposición, en cambio, el muro es “inmoral”, contrario a los “valores de EEUU.” y un gasto poco efectivo para mejorar el control de la inmigración clandestina y la seguridad fronteriza, según argumentaron sus líderes en un contradiscurso televisado que acumuló más audiencia que el de Trump.

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