Quedó inaugurada la Feria del Libro

La edición 45 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires fue inaugurada con un fuerte dispositivo de control de asistencia que no pudo evitar las protestas y reclamos que irrumpieron en la Sala Jorge Luis Borges, cuando quisieron hablar los funcionarios, pero sobre todo el secretario nacional de Cultura Pablo Avelluto.

A sala llena y con una multitud congregada a las puertas de la sala, esperando el discurso de la antropóloga feminista Rita Segato, el acto de apertura comenzó con el discurso de la presidenta de la Fundación El Libro, María Teresa Garbano, quien señaló que el encuentro congrega a 3500 trabajadores por día.

Garbano, primera mujer en asumir ese cargo, definió a la Feria como «una fiesta de la cultura para fortalecer nuestra capacidad creativa» que hoy «atraviesa una crisis» y anunció la exposición de «datos sin sesgo interpretativo».

En ese marco, planteó que en el año 2018 hubo 43.000.000 ejemplares producidos y en el año 2015 habían sido 83.000.000; mientras que señaló que en el primer trimestre de 2019 esos números siguen en baja.

Garbano advirtió que «la industria necesita avanzar, pero que si en el día a día está pendiente de su supervivencia mal puede hacerlo» y remarcó que «las ventas cayeron un 12 por ciento respecto al primer trimestre de 2018, una caída que no se detiene», durante un discurso en el que celebró el impulso a una ley para crear un Instituto Nacional del Libro y que cerró con aplausos al son del canto «aborto legal, en el hospital».

Después fue el turno de Iolanda Batallé, directora del Instituto Ramón Llull, que este año trae a Barcelona como ciudad invitada de honor, quien resaltó «los vínculos» entre las dos ciudades y aseveró que serán jornadas en las que se encontrarán «quienes nos ayudan a enamorarnos de la lengua, escritores, editores, libreros».

Por su parte, el ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro, expresó que la 45° Feria Internacional del libro de Buenos Aires es «un lugar de disfrute y celebración», así como «un lugar fundamental de fortalecimiento del sector editorial», al inaugurar el mayor evento librero y editorial de Sudamérica, que hasta el 13 de mayo podrá recorrerse en La Rural.

«Acompañamos esta feria todo el mes con una gran maratón literaria que se extenderá hasta el 23 de mayo con actividades dentro y fuera de la Feria y con una noche gratuita, el sábado próximo a partir de las 20, con el recital de Silvia Pérez Cruz, siempre con el objetivo de alcanzar nuevos públicos a la feria y de promover el ecosistema -que integran editores, libreros, distribuidores, escritores y lectores- a través de iniciativas como el programa Leer para creer, que permite la compra de libros para alumnos de escuelas públicas de la ciudad: 330 mil en 2018 y más de siete millones desde 2008», expresó.

A tal fin indicó que «el Banco de la Ciudad implementará cuotas sin interés en la Feria y el Gobierno tiene un stand que por segundo año consecutivo facilita el acceso a sellos editoriales independientes, 75 si contamos con las que se presentaron, por primera vez, el años pasado».

Además, el funcionario porteño sostuvo: «Promovemos al sector a través de diferentes plataformas, como el Fondo Metropolitano y Mecenazgo, que aportaron un total de 18 millones de pesos para editoriales».

Si bien durante este discurso comenzaron los silbidos, crecieron y se instalaron en la sala con el anuncio de la presencia del funcionario nacional.

Gran parte de los manifestantes, que fueron obligados a abandonar las instalaciones, repudiaron la creación de la Universidad de Formación Docente, aprobada por ley aunque aún no implementada que implicará el cierre de 29 institutos de formación docente; en tanto que otro grupo abucheó al secretario al grito de «que venga Rita».

Con ruidos y gritos que se replicaban desde la puerta de la sala, Avelluto repasó los que consideró «logros» de su gestión como la renovación del Teatro Nacional Cervantes y la participación argentina en la Feria del Libro de Bogotá en 2018, o la realización del Congreso Internacional de la Lengua Española en la ciudad de Córdoba hace menos de un mes.

El secretario dijo que «se terminó para siempre el uso de la cultura como herramienta política» y se refirió al «momento duro que está viviendo al sector editorial».

Mientras su discurso era rechazado por la sala y algunos asistentes se colocaban de espaldas al escenario, Avelluto aseguraba que iba a seguir allí porque tenía «toda la noche para hablar», y destacaba las donaciones a la Biblioteca Nacional como así también la gestión del Fondo Nacional de las Artes.

Entre los presentes se encontraban Oche Califa, responsable de la Feria del Libro; las escritoras Luisa Valenzuela, Claudia Aboaf, María Rosa Lojo, Elsa Osorio, Cecilia Szperling, Silvia Plager y Néstor García Canclini.

En la sala también estaban el mítico editor Daniel Divinsky, cocreador de la emblemática Editorial de la Flor que publicó a Quino con Mafalda y a Rodolfo Walsh; y el diputado Daniel Filmus, quien el lunes último presentó el proyecto de ley en el Congreso para la creación de un Instituto Nacional del Libro.

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