Venezuela libera el tipo de cambio tras 16 años y en medio de una fuerte escasez de divisas

El gobierno de Venezuela anunció que liberará el tipo de cambio, que controla desde 2003, en medio de una crisis de escasez de divisas que provocó un salto de la cotización del dólar paralelo y causó escepticismo en economistas y empresarios sobre la nueva medida.

El Banco Central de Venezuela (BCV) resolvió autorizar a las entidades financieras a comprar y vender divisas a personas físicas y jurídicas, y obligarlas a informar, al final de cada de jornada, el volumen transado y el tipo de cambio promedio.

La resolución, publicada en el sitio web del BCV después de que fuera revelada por varios medios de comunicación, lleva fecha del jueves pasado pero aún no fue publicada en la Gaceta Oficial, por lo que se ignoraba cuándo entrará en vigencia.

“A esta hora el dólar se cotiza en Cúcuta a 7.000 bolívares; arrancó mal el nuevo sistema cambiario”, afirmó el diputado y economista antichavista José Guerra en su cuenta en Twitter. La cotización oficial del dólar era de 5.206 bolívares, según el sitio Dólar Today.

Guerra, quien años atrás fue gerente de Investigaciones Económicas del BCV, afirmó que “la política cambiaria del BCV es un auténtico disparate” porque “durante 16 años mantuvo un control de cambio férreo con una tasa fija y ahora da un salto monumental y adopta, al menos en el papel, una flotación limpia del tipo de cambio”.

En tanto, el economista Francisco Rodríguez sostuvo que “en 2003 el gobierno adoptó el sistema de control cambiario con el pretexto de proteger las reservas internacionales y 16 años después, habiendo recibido y despilfarrado 890.000 millones de dólares, se prepara para levantarlo cuando ya no hay reservas que proteger”.

“En 1999, Arabia Saudita y Venezuela tenían las mismas reservas internacionales; las reservas de Arabia Saudita, sin control de cambios, se multiplicaron 30 veces durante el boom petrolero y las de Venezuela cayeron a la mitad”, subrayó Rodríguez, economista jefe del banco de inversión Torino Capital.

Rodríguez advirtió que “sin un programa de estabilización macroeconómica será imposible contener la tendencia a la depreciación de la moneda y la caída del poder adquisitivo”, y en ese contexto “la liberación cambiaria solo servirá para que los venezolanos conozcan el precio al que no podrán comprar dólares”.

Asimismo, Asdrúbal Oliveros, director de la consultora Ecoanalítica, afirmó que el control vigente “murió básicamente porque el BCV está sancionado y por lo tanto no se pueden realizar transacciones con el sistema financiero de Estados Unidos”.

El economista sostuvo que la medida anunciada por el BCV “no es realmente un desmontaje del control” porque “en términos prácticos no existe una estructura de desmontaje del control”.

“Tenemos una banca ínfima y disminuida; por lo tanto, las mesas de cambio (de los bancos) no van a dar los beneficios de un desmontaje del control de cambio”, agregó Oliveros.

Por su lado, el primer vicepresidente de Fedecámaras -la mayor organización gremial empresaria de Venezuela-, Ricardo Cusanno, opinó que la resolución del BCV configura la “cronología de una muerte anunciada” luego de “16 años de control y asignación a dedo (de las divisas) para enriquecer a pocos a costa del futuro de todos”.

El control cambiario fue dispuesto en 2003 por el presidente Hugo Chávez con el objeto de evitar la fuga de divisas en un país que normalmente importa entre 60% y 70% de lo que consume.

Sin embargo, hasta fines de 2018 se habían evaporado más de 400.000 millones de dólares, según la Asamblea Nacional (AN, parlamento), la mayoría de ellos a través de empresas fantasmas en las que numerosas denuncias vincularon a funcionarios y empresarios amigos del régimen chavista.

La escasez de divisas fue una de las principales causas del desabastecimiento de toda clase de productos e insumos, lo que a su vez condujo a la hiperinflación en que vive Venezuela desde hace más de un año.

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