Venezuela: el chavismo y la oposición radicalizados con múltiples gestiones externas

El gobierno chavista de Venezuela practicó nuevas detenciones y allanamientos, y su oposición profundizó el pedido de ayuda externa para lograr la salida del presidente Nicolás Maduro, mientras la situación en el país caribeño volvió a ser objeto de múltiples gestiones en el escenario internacional.

El Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) allanó “a la fuerza” la casa de Alfredo Ramos, ex alcalde de Barquisimeto, capital del estado Lara, según denunció su hija Ninuska a través de Twitter.

Asimismo, la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) capturó en Caracas a Zuleima Medina, esposa del general Miguel Rodríguez Torres, quien está preso desde marzo de 2018.

Rodríguez Torres fue el hombre fuerte de los servicios de inteligencia durante el gobierno de Hugo Chávez pero fue desplazado por Maduro y años después fundó la agrupación chavista disidente Desafío de Todos.

Por otra parte, familiares y abogados afirmaron que aún no habían podido ver al primer vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN, parlamento), Edgar Zambrano, y que no tenían noticias sobre el paradero del diputado Gilber Caro. Ambos fueron detenidos por el Sebin, hace cinco y 17 días, respectivamente.

Mientras tanto, el representante diplomático del presidente interino Juan Guaidó ante Estados Unidos, Carlos Vecchio, pidió por carta al jefe del Comando Sur norteamericano, almirante Craig Faller, una reunión para “confirmarle” la “disposición para comenzar las conversaciones respectivas a la cooperación que ha sido ofrecida por su comando”.

El alto jefe militar norteamericano ofreció el martes pasado “apoyo a aquellos líderes de las fuerzas armadas venezolanas que tomen la decisión correcta” y dos días después, Guaidó anunció en conferencia de prensa que pediría “cooperación militar en suelo venezolano”.

Guaidó también endureció su posición con respecto a la Unión Europea (UE), a la que pidió anoche, a través de Twitter, “sumarse a la hora de ruta del Grupo de Lima y la AN, con el cese de la usurpación como vía para lograr elecciones libres”.

La UE encabeza el Grupo Internacional de Contacto (GIC), que resolvió enviar la semana próxima una misión política a Caracas, según anunció en Bruselas el canciller de España, Josep Borrell.

Se trata de la única instancia internacional que tiene buena llegada tanto al chavismo como al antichavismo, y cobró mayor protagonismo luego de que el 30 de abril fracasara un alzamiento cívico militar destinado a desalojar del gobierno al presidente Nicolás Maduro.

El GIC -integrado por ocho países europeos y cuatro latinoamericanos- postula la necesidad prioritaria de que se celebren elecciones libres como vía para solucionar la crisis institucional venezolana.

Esa postura difiere de la del antichavismo -que sostiene que los comicios transparentes deben ser una tercera etapa luego de la salida de Maduro y un gobierno de transición-, respaldada hasta ahora por el Grupo de Lima, Estados Unidos y otros países.

Sin embargo, tanto el GIC como el Grupo de Lima, en sus últimas reuniones, celebradas el 3 y el 7 de este mes, manifestaron su disposición a explorar conjuntamente posibles soluciones para la crisis venezolana.

Precisamente, el Grupo de Lima volverá a reunir a sus representantes el lunes próximo en Guatemala, según anunció la vocera de la cancillería guatemalteca, Marta Larra, citada por la agencia de noticias EFE.

En ese contexto, se aguarda con expectación el encuentro que sostendrán mañana en Moscú los cancilleres de Rusia y Estados Unidos, Serguei Lavrov y Mike Pompeo, el segundo en ocho días, en el que, otra vez, la situación en Venezuela ocupará un lugar destacado en la agenda.

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