Tensión en Medio Oriente

El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, responsabilizó a Irán del ataque a dos buques petroleros en el estrecho de Ormuz, en aguas del Golfo de Omán cerca de la costa iraní, incidentes que dispararon el precio del petróleo y aumentan la tensión entre ambos países.

«La valoración del Gobierno de Estados Unidos es que la República Islámica de Irán es responsable de los ataques ocurridos hoy en el Golfo de Omán», acusó Pompeo en una breve comparecencia ante los medios de comunicación.

Las palabras del responsable de la diplomacia estadounidense se produjeron horas después de que dos barcos, uno noruego y otro japonés, sufrieran este jueves impactos y explosiones mientras salían del estrecho de Ormuz, un lugar estratégico por ser una ruta clave en el transporte de crudo desde Medio Oriente.

Según explicó Pompeo, Estados Unidos se basó en la inteligencia, armas empleadas y en el nivel de experiencia necesaria para llevar a cabo los ataques, para determinar que Irán esta detrás de éstos,

Un oficial estadounidense consultado por la cadena CNN aseguró que un dispositivo sin explotar, que se cree que es una bomba lapa, fue visto cerca de uno de los petroleros atacados.

De confirmarse este extremo, sería el mismo método utilizado en el ataque contra otros cuatro buques en la costa de Emiratos Árabes Unidos (EAU) el mes pasado.

Pompeo sostuvo que Teherán busca interrumpir la circulación de petróleo a través del estrecho de Ormuz y afirmó que estos ataques son parte de un plan para aumentar la tensión.

Asimismo, señaló que Washington todavía quiere que Irán regrese «a la mesa de negociaciones».

Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, dejo en claro que, aunque valora la visita que realizó el primer ministro japonés Shinzo Abe a los líderes iraníes, cree que es muy pronto para ni siquiera pensar en un trato entre Estados Unidos e Irán: «No están preparados y nosotros tampoco», subrayó en su cuenta de Twitter.

Entretanto, Rusia reclamó «cautela» y dijo que nadie debería sacar conclusiones precipitadas sobre el incidente o usarlo para presionar a Teherán, que negó las acusaciones de EEUU, informó la agencia de noticias Interfax.

La tripulación del buque noruego Front Altair abandonó la embarcación en aguas del Golfo Omán -situado entre Irán, EAU y Omán- después de una explosión que, según una fuente citada por la agencia de noticias EFE, se habría producido por una mina magnética.

La deflagración dejó el barco en llamas con una enorme columna de humo negro.

La tripulación fue rescatada por un barco que se encontraba en las cercanías y trasladada a una embarcación iraní.

El segundo petrolero, operado por una firma japonesa, fue impactado presuntamente por un torpedo, informó la BBC. La tripulación también fue rescatada y se encuentra a salvo.

Entretanto, el líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Jamenei, advirtió está mañana que aunque su país no busca desarrollar bombas atómicas, Estados Unidos «no podría hacer nada» para evitarlo si se lo propusiera.

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