«Trabajamos en un proceso de unión nacional»

El precandidato a presidente de Consenso Federal (CF), Roberto Lavagna, aseguró que su partido trabaja en un «proceso de unión nacional» y reiteró que se propone «como alternativa a lo malo y lo peor».

Lavagna participó junto a su compañero de fórmula, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, del encuentro «Diálogos por una Argentina Federal» que se realizó en la ciudad de San Juan.

«Trabajamos en un proceso de unión nacional, consolidando una alternativa a lo malo y lo peor, porque vivimos un clima de desencanto, con la sensación de que es imposible salir de este proceso de estancamiento que ya lleva 8 años», expresó Lavagna.

El ex ministro de Economía consideró que mientras «algunos se fueron buscando refugio en alguno de los polos, nosotros nos quedamos acá, mirando hacia el futuro, porque no queremos ni el pasado ni el presente».

Añadió que «el consenso requiere no de un simple amontonamiento de dirigentes que se anotan para conseguir un puesto, sino juntar dirigentes de facciones políticas distintas, para discutir y formular ideas y programas».

Y dijo que «la palabra federal figura en muchos documentos, pero pocas veces se la ha aplicado». Lavagna agregó que la fórmula de CF representa «a alguien que viene de la Capital y a alguien, como Juan Manuel, del interior más profundo e histórico».

Sobre modos de reactivación económica, explicó: «Tenemos que ponerle plata en el bolsillo a los argentinos mediante mecanismos progresivos y permanentes».

«Hay que recuperar el 16% de salario que perdieron los trabajadores, subir el salario mínimo, modificar cláusulas de indexación de créditos personales, eliminar el Impuesto a las Ganancias a los trabajadores, bajar impuestos a pymes y los ligados al trabajo para que el consumo arranque y la respuesta sea la creación de empleo a través de la inversión y la toma de personal», acotó.

En referencia a la relación con el FMI, expresó que «este gobierno recibió muchísima plata de una sola vez» y que «el programa produjo 300 mil despidos en blancos y 200 mil despidos en negro, es decir, una economía en absoluta declinación».

«Estamos dispuestos a hablar civilizadamente y a cumplir, pero no a estar de rodillas frente al Fondo Monetario: el límite es la calidad de vida de los argentinos. El resto es renegociación», concluyó.

Por su parte, Urtubey dijo que «estamos realmente hartos de la vieja política, de la corrupción del kirchnerismo y del ajuste del gobierno de Macri. Los argentinos estamos diciendo ‘basta’ a lo largo y a lo ancho de la Argentina».

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