Dolor por la muerte de Max Berliner

Actor, director, docente y figura referente para la cultura judía en la Argentina, Max Berliner falleció en la ciudad de Buenos Aires a menos de dos meses de cumplir 100 años.

Berliner nació el 23 de octubre de 1919 en Varsovia y llegó al país en 1922, cuando sus padres decidieron emigrar y aquí desde niño comenzó a cultivar su pasión por la actuación.

Hijo de madre costurera y padre obrero metalúrgico, Max fue durante 60 años maestro en la escuela Scholem Aleijem, cuna de alumnos que lo recuerdan por las representaciones en las que participaron. Incluso, el salón de actos de la escuela lleva el nombre de Max Berliner.

El deceso del artista -que fue precursor de la difusión del idish en la Argentina- sucedió como consecuencia del deterioro de su salud a partir de una caída que había sufrido en noviembre pasado, contó su hijo Daniel.

El artista, que habitaba en el barrio porteño de Villa Crespo y era un alegre personaje del lugar, participó en más de 40 películas, entre ellas “Los gauchos judíos”, “Y mañana serán hombres”, “La Patagonia Rebelde”, “Plata dulce”, “Las barras bravas”, “Un amor en Moisés Ville”, “Seres Queridos” y la conmemorativa del atentado a la AMIA “18-J”.

En televisión tomó parte en más de una decena de series, entre las que se cuentan “Otra vez Drácula”, “El pulpo negro”, “Amigos son los amigos”, “Como pan caliente», «Chiquititas”, “Tumberos”, “Disputas”, “Doble Vida”, “Casados con hijos”, “Hermanos y detectives”, “Botineras”, “Malparida” y “Graduados”.

Su jovial presencia no solo se notó en el mundo del espectáculo sino también en las redes sociales, luego de que en 2009 realizara una publicidad para un medicamento contra el reuma donde se lo observa haciendo destrezas gimnásticas.

Algunos de los lauros que mereció por su trayectoria fueron el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, en 2002, según recordó esta mañana la Asociación Argentina de Actores, entidad a la que estaba afiliado desde 1962.

Una década más tarde obtuvo el Premio Martín Fierro de la Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas (APTRA) y al recibirlo expresó: “Tuve que esperar 92 años pero finalmente llegó. Qué son 92 años, pasan volando. Pero 88 años de teatro hay que remar y ustedes saben cómo hay que remar y seguiré remando. De este ring no me saca nadie”.

En 2013, Berliner fue nombrado como Personalidad Destacada de la Cultura de la ciudad de Buenos Aires por la legislatura porteña por su tarea a favor de la difusión del idish.

La cuenta de Twitter de Multiteatro señaló que “con el fallecimiento de Max Berliner se va un gran difusor del teatro judío en nuestro país. Creó el Teatro Artea, luego el Teatro Popular Judío con obras en idish y español”, mientras en a través de esa red social la mutual AMIA lo señaló como “un ejemplo de vida y pionero del teatro en idish en nuestro país. Su legado de alegría y ganas de vivir quedará por siempre en nuestro recuerdo”.

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