Vuelven a La Habana los diplomáticos ante la ONU expulsados por Estados Unidos

Los dos diplomáticos cubanos ante que ONU que fueron expulsados por Estados Unidos regresaron a La Habana junto a sus familias, informó la televisión cubana.

Se trata del ministro consejero, Jorge Peña Argilagos, y del primer secretario de la misión diplomática ante la ONU, Rolando Vergara Sito, cuyas identidades habían sido preservadas hasta este viernes.

Washington había exigido el jueves su salida del país argumentando que los diplomáticos cubanos estaban realizando «actividades dañinas para la seguridad nacional estadounidense».

Además, restringió el movimiento del resto de la misión cubana ante la ONU, que desde ahora sólo podrá moverse dentro de Manhattan, sede del organismo.

La televisión cubana señaló que los diplomáticos «vuelven a casa con la satisfacción del deber cumplido aunque el gobierno estadounidense los acuse de realizar supuestos actos incompatibles con su estatus diplomático».

Cuba sostiene que ambos funcionarios se desempeñaron en el cumplimiento de su misión durante su estancia en Estados Unidos en «total apego» a lo estipulado en la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas y al acuerdo sobre la sede de las Naciones Unidas.

El canciller de la isla, Bruno Rodríguez, afirmó hoy que Cuba responderá «de manera apropiada y oportuna» a la expulsión de los dos diplomáticos, informó la agencia de noticias EFE.

Rodríguez reiteró que estas decisiones de Washington son «acciones injustificadas e ilegítimas sobre la base de calumniar» a los diplomáticos de la isla y a su misión ante Naciones Unidas.

Consideró que el movimiento del Departamento de Estado «establece un precedente peligroso para las relaciones diplomáticas y el derecho internacional» y que con ello se busca provocar una escalada diplomática que lleve a la ruptura de relaciones bilaterales y al cierre de las respectivas embajadas, reabiertas en 2015 durante el «deshielo» iniciado con la Administración de Barack Obama.

Desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017, el presidente Donald Trump ha endurecido la política hacia Cuba con reducciones del personal diplomático, nuevas sanciones que agudizan el embargo comercial, restricciones a los cruceros y más límites a los viajes de estadounidenses a la isla, aunque los vuelos comerciales siguen operando con normalidad.

Artículos Relacionados