La hora del veredicto para cinco ex militares del Batallón de Comunicación de City Bell

El Tribunal Oral Federal número 2 de La Plata dará a conocer el lunes el veredicto en el juicio a cinco ex militares del Batallón de Comunicaciones de Comando 601 de City Bell, por dos homicidios, privación ilegal de la libertad y tormentos aplicados a una niña de doce años; la sustracción, retención y ocultamiento de su hermano de diez y su hermana de 18 meses, informó una fuente judicial.

Se trata del ex subjefe del batallón, Carlos Alberto Bazán (78); los ex oficiales de Inteligencia, Francisco Ángel Fleba (67); de Operaciones, Eduardo Arturo Laciar (76); el ex jefe de la Compañía B, Daniel Leonardo Lucero (67); y el ex jefe de la tercera Sección de la Compañía B, Eduardo Enrique Barreiro (60).

Los ex militares son juzgados por los asesinatos de los militantes montoneros María Nicasia Rodríguez y Arturo Alejandrino Jaimez, alias «Silver», la privación ilegal de la libertad de la hija mayor de la primera, que por entonces contaba 12 años de edad, y la retención y ocultamiento de los dos más chicos, de 10 y 1 año y medio, respectivamente.

La fiscalía pidió la pena máxima para los cinco ex militares por considerarlos coautores de los delitos de homicidio doblemente calificado por haberse cometido con alevosía, privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones doblemente agravada por haberse cometido con violencias o amenazas, retención y ocultamiento de menores de 10 años e imposición de tormentos agravados por ser la víctima una perseguida política, según cada caso.

Asimismo, la fiscalía recurrió al derecho internacional y calificó los hechos como «delitos contra el Derecho de Gentes».

El hecho que se juzga ocurrió el 6 de septiembre de 1977, cuando la Tercera Sección de la Compañía B del Batallón de Comunicaciones 601 de City Bell encabezó, junto a personal de otras unidades militares y policiales, «un control e identificación de población» casa por casa.

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FOTO: FABIAN MARELLI

María Nicasia Rodríguez, madre de Marcela, por entonces de 12 años; de Sergio, de 10 y de Marina, de un año y medio, resistió a tiros, junto Arturo Alejandrino Jaimez, alias «Silver», el ingreso de los militares a su casa de las calles 148, entre 27 y 28, de Berazategui.

Los dos fueron asesinados, permaneciendo aún desaparecido Jaimez, en tanto el cuerpo de María Nicasia Rodríguez fue recuperado en 2007 por el Equipo Argentino de Antropología Forense en una tumba NN del cementerio de La Plata.

Los niños fueron hallados ilesos en el interior del baño de la vivienda, donde los había refugiado su madre.

Los dos más pequeños fueron retenidos y ocultados durante ocho días, tras lo cual un juzgado de menores los entregó a su familia biológica; pero Marcela Quiroga fue capturada e ingresada en el circuito de centros clandestinos de detención y durante 3 meses estuvo secuestrada en el Regimiento La Tablada, El Vesubio y el Sheraton, en los que fue sometida a interrogatorios y torturas.

El operativo en la vivienda ocurrió de madrugada, cuando las niñas y el niño vestían sus pijamas, y su madre, ante los disparos, los ocultó en el baño de la casa.

«Hacía mucho frío, pero un frío que venía de adentro, que es más que miedo», recordó Marcela Quiroga al declarar meses atrás en el juicio y contar sobre ese momento, y remarcó que «cada vez que me acuerdo me viene ese frío desde muy adentro».