TikTok sale a disputar el ciberconsumo de los adolescentes

Alrededor de 60 artistas latinoamericanos consagrados y emergentes, que sumados le reportan más de 29 millones de seguidores en todo el globo; tres días de música en vivo; chats simultáneos entre la audiencia y entre esta y los cantantes invitados; y la promesa de gratuidad son los ingredientes con los cuales, desde mañana a las 16, TikTok pretenderá consolidar su posicionamiento entre las redes sociales que se disputan el ciberconsumo cultural de adolescentes y jóvenes, dos franjas etarias que le proporcionan en la Argentina 1,5 millón de usuarios activos mensuales.

El festival #SuenaEnTikTok será el primero de estas características especialmente organizado para los usuarios de la red social en la región, y no tendrá ningún costo: bastará apenas con tener una cuenta en la app para “asistir” a los diferentes shows y también para las sesiones de preguntas y respuestas que varios de los protagonistas encararán durante las jornadas.

El listado de figuras, que puede consultarse a través de un ‘banner’ entre los destacados de la parte superior de la misma aplicación, tendrá este viernes a las 19.15 a Tini y a Daddy Yankee a continuación, a las 19.35.

En sets de entre 15 y 30 minutos, también estarán ahí los hermanos Sardelli de Airbag (viernes a las 18.05), los hijos de Ricardo Montaner, Mau y Ricky (también este viernes a las 20.05); seguidos por el puertorriqueño Lunay (a las 20.35).

Estos últimos, y varios otros, son testimonio del crecimiento exponencial que experimentó la plataforma sobre todo a partir de la pandemia de coronavirus y el aislamiento social obligatorio al que se sometieron decenas de países para mitigar el avance de la Covid-19.

Lanzada en 2016 como parte de la cartera de apps de la compañía china ByteDance, TikTok nació como una red social para compartir videos cortos, de entre 15 segundos y un minuto para la mayor parte de los usuarios.

Su enfoque en géneros como danza, música, cocina y humor en dosis breves fue un combo perfecto, y pronto millones de personas comenzaron a descargarla.

Hasta Instagram, propiedad de Facebook, tuvo que reconocer que TikTok había dado con algo e incorporó una funcionalidad muy similar a través de sus Reels en 2019.

Con la cuarentena el público tuvo más tiempo en sus manos y proliferaron los videos de recetas o educativos del estilo “hágalo usted mismo”, muchos de sus contenidos se volvieron virales y artistas musicales comenzaron a volcar ahí contenido original, ya sea en formato breve o a través de vivos.

Las cifras -algunas oficiales y otras divulgadas por especialistas ante la renuencia de la compañía a hacer públicos muchos datos- muestran que para finales de 2020 y comienzos de 2021 TikTok ya había superado las 2.000 millones de descargas de su aplicación.

Según el reporte digital de We Are Social elaborado en enero pasado, TikTok ya tenía 689 millones de usuarios globales activos, mientras que Douyin, la versión original exclusiva para China, tenía otros 600 millones.

El crecimiento meteórico en poco más de cuatro años -aún lejos pero cada vez menos de gigantes como Facebook, que tiene más de 2.700 millones de usuarios activos- llamó la atención de Donald Trump.

Tal vez demasiado consciente del peso que pueden tener las redes sociales para influir sobre la opinión pública, así como de la cantidad de información personal que los usuarios entregan voluntariamente a las aplicaciones, el por entonces presidente de Estados Unidos impulsó en agosto de 2020 una prohibición de TikTok en su país.

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