Trump: “Ya no hay una amenaza nuclear de Corea del Norte”

El presidente estadounidense, Donald Trump, proclamó que “ya no hay una amenaza nuclear de Corea del Norte”, una dudosa afirmación en medio de críticas a su histórica cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-un que no se plasmó en ninguna garantía de cuándo o cómo se deshará Corea del Norte de sus armas nucleares.

En contraste con la evaluación más que optimista de su jefe, el secretario de Estado, Mike Pompeo, advirtió que Estados Unidos resumirá sus ejercicios militares con Corea del Sur si Corea del Norte deja de negociar de buena fe, luego de que Trump anunciara un freno a las maniobras tras su reunión con Kim Jong-un de esta semana.

La cumbre de Singapur, que marcó una gran reducción en las tensiones entre dos países rivales desde la Guerra Fría, culminó con una declaración final que incluye una promesa de Corea del Norte de trabajar hacia la desnuclearización de la península coreana pero que carece de detalles sobre cómo lograr esta ambiciosa meta.

Los críticos hicieron hincapié en esta falta de sustancia pero Trump fue fiel a su estilo y defendió a ultranza los resultados de la cumbre, que fue la primera entre presidentes de los dos países desde la Guerra de Corea. El conflicto terminó en 1953 sin un tratado de paz, así que Washington y Pyongyang siguen técnicamente en guerra.

“Recién aterrizado… un viaje largo pero todos pueden sentirse ahora mucho más seguros que cuando asumí el cargo”, dijo Trump en un tuit a la madrugada.

“Ya no hay una amenaza nuclear de Corea del Norte. Reunirme con Kim Jong-un fue una experiencia interesante y muy positiva. ¡Corea del Norte tiene un gran potencial para el futuro!”, agregó el presidente.

En el primer movimiento diplomático tras la cumbre, Pompeo inició una gira oficial por Corea del Sur y China para discutir los alcances de la reunión y dijo que Estados Unidos quiere que Corea del Norte adopte “grandes” medidas de desarme en los próximos dos años, antes del fin del mandato de Trump, en 2021.

El jefe de la diplomacia estadounidense agregó que “habrá una verificación en profundidad” de los compromisos de desarme en cualquier acuerdo con Estados Unidos.

Mientras que Trump enfrenta cuestionamientos en Estados Unidos y entre sus aliados por haber supuestamente concedido demasiado sin obtener mucho a cambio en la cumbre, la prensa estatal de Corea del Norte, gobernado por una dictadura comunista, interpretó la reunión como una gran victoria para el aislado país.

Medios estadounidenses, en cambio, compararon rápidamente el tuit de Trump con la pancarta de “Misión Cumplida” que se desplegó detrás del ex presidente George W. Bush en 2003 cuando se jactó del éxito de la invasión estadounidense de Irak.

La guerra terminó trascendiendo la presidencia de Bush y la frase fue un lastre que el republicano arrastró hasta el final de su gobierno.

La afirmación de que Corea del Norte ya no constituye una amenaza nuclear es más que cuestionable, considerando las estimaciones sobre el arsenal nuclear de Pyongyang.

Expertos independientes han dicho que el régimen posee suficiente material fisible como para construir entre unas 10 o 60 bombas atómicas.

El año pasado probó misiles de largo alcance que podrían llegar al territorio continental de Estados Unidos, aunque no está claro si ya domina la tecnología para adosar una cabeza nuclear que pueda reingresar a la atmósfera y dar en su blanco.

“Antes de que asumiera el cargo la gente estaba dando por sentado que íbamos a la guerra con Corea del Norte”, dijo Trump en su tuit.

“El presidente (Barack) Obama dijo que Corea del Norte era nuestro mayor problema y el más peligroso. No más…¡duerman bien esta noche!”, agregó.

Consultada sobre si Trump no se precipitaba al cantar victoria, la consejera de la Casa Blanca Kellyanne Conway dijo a CNN que “este presidente quiere que Corea del Norte se desnuclearice completamente de manera tan obvia que (el desarme) tiene que ser completo, verificable e irreversible”.

Congelar las regulares maniobras militares conjuntas con Corea del Sur es una gran concesión a Corea del Norte, que las considera un ensayo de invasión.

La decisión, que pareció tomar con la guardia baja al Pentágono y preocupó a muchos en Corea del Sur y también en Japón, fue descrita por Trump como una medida para ahorrar dinero, aunque también dijo que los ejercicios eran “inapropiados” mientras continuaban las conversaciones.

A su arribo a Corea del Sur, Pompeo recordó que Trump “dejó bien en claro” que la condición para esta interrupción era que se negociara con buena fe y advirtió que si Estados Unidos concluye que esto no sucede, la medida “dejará de estar en vigor”.

“Habló sin ambigüedades sobre eso y así lo comunicó, tanto en la conferencia de prensa como cuando estuvo con el presidente Kim también”, dijo Pompeo.

En Corea del Norte, los primeros informes de la prensa tras la cumbre subrayaron que Trump accedió al pedido de Kim de detener las maniobras e insinuó que el estadounidense también dijo que levantaría las sanciones económicas a medida que progresaran las negociaciones.

“El presidente Trump apreció que se creó una atmósfera de paz y estabilidad en la península coreana y en la región, pese a que ésta estaba angustiada por el peligro extremo de un choque armado apenas meses atrás, gracias a las medidas proactivas y amantes de la paz tomadas por el respetado Líder Supremo desde el principio de este año”, dijo la agencia estatal KCNA.

Pompeo, luego de aterrizar en Corea del Sur, se reunió durante una hora con el jefe de las tropas estadounidenses en Corea del Sur.

Este jueves se encontrará con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, para hablar sobre la cumbre. El canciller japonés, Taro Kano, partió este miércoles a Seúl y tiene previsto entrevistarse con Pompeo y con su par surcoreano.

Pompeo, un ex jefe de la CIA, planea volar luego a Beijing para informar al gobierno chino sobre las conversaciones.

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