Quién es Juan Guaidó, el nuevo hombre fuerte de la oposición venezolana

La singular dinámica de la crisis política e institucional de Venezuela llevó a Juan Guaidó, un ingeniero industrial de 35 años que hasta hace poco tiempo todavía estaba lejos de los primeros planos, a convertirse en el nuevo hombre fuerte de la oposición y a ilusionarse con ser el líder del proceso con el que los antichavistas aspiran a terminar con el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Guaidó terminó el secundario en 2000, cuando Venezuela ya estaba gobernada por Hugo Chávez, y se formó políticamente en el centro de estudiantes de Ingeniería de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), donde se graduó en 2007.

Formó parte del célebre movimiento estudiantil que en 2007 protestó ruidosamente contra la no renovación de la licencia de la televisora privada RCTV y se opuso al proyecto de reforma constitucional de Chávez que finalmente fue derrotado en un referendo.

A esa camada pertenecen también Juan Requesens (preso desde agosto de 2018), Freddy Guevara, Yon Goicoechea, Stalin González y Miguel Pizarro. Casi todos ellos llegaron a ser diputados por diversos partidos de la oposición.

En 2009, Guaidó acompañó al ex alcalde Leopoldo López en la fundación de su partido Voluntad Popular (VP) y, al año siguiente, obtuvo su primer cargo público al ser electo diputado, mandato que revalidó en 2015.

El encumbramiento de Guaidó obedece, además de a sus propios méritos, a la política represiva del gobierno de Maduro, que sucesivamente sacó de la escena a tres líderes de VP.

Primero fueron López, encarcelado en febrero de 2014, y su sucesor natural, Carlos Vecchio, quien entonces pasó a la clandestinidad y poco después al exilio en Estados Unidos, luego de que el gobierno lo acusara de varios delitos.

VP quedó entonces a cargo de Guevara, quien desde noviembre de 2017 está refugiado en la embajada de Chile en Caracas, luego de que el gobierno le imputara varios delitos y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), controlado por el chavismo, le quitara la inmunidad parlamentaria cuando era el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN, parlamento).

Por acuerdo entre los partidos de la oposición, que en diciembre de 2015 se hicieron de una holgada mayoría, a VP le corresponde este año la presidencia de la AN y el elegido fue Guaidó, quien asumió esa función el 5 de este mes, apenas cinco días antes de que Maduro iniciara su nuevo mandato, cuya legitimidad es desconocida por la oposición y gran parte de la comunidad internacional.

El martes 8 presidió el debate de un anteproyecto de “ley de transición” destinado a “ejecutar políticamente” un cambio de gobierno y el viernes aseguró que, de acuerdo con lo que establece la Constitución, la AN asumirá “las competencias de la encargaduría de una Presidencia de la República”, pero evitó precisar si en ese caso él será el próximo jefe del Estado.

Reacciones internacionales de apoyo a la iniciativa de la AN -y, sobre todo, la apresurada declaración del secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien en Twitter saludó “la asunción de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela”- provocaron cierta confusión en las últimas jornadas.

El propio Guaidó se encargó de aclararlo, cuando exhortó a dirigentes de la mayor coalición opositora, el Frente Amplio Venezuela Libre (FAVL), a trabajar duro en “los próximos días” para “lograr el cese del gobierno de usurpación”, pero advirtió que aún no había un “Día D” para ello.

Asimismo, el gobierno le avisó que está dispuesto a encarcelarlo: “Guaidó, ya te acomodé la celda, con tu respectivo uniforme, espero que nombres rápidamente a tu gabinete para saber quiénes te van a acompañar”, dijo el viernes la ministra de Servicios Penitenciarios, la ultrachavista Iris Varela, en Twitter.

Artículos Relacionados