Ingenieros propondrán ampliar estudios de suelos para evitar nuevos colapsos de edificios

Desde el Colegio de Ingenieros de la provincia de Buenos Aires adelantaron que van a proponer modificaciones en los estudios de suelos que deben realizarse previamente a la construcción de edificios, para establecer la obligatoriedad de realizar un cateo de toda la superficie de la parcela sobre la que se va a ubicar la silueta de la construcción.

«Actualmente los estudios, cuando se hacen, que lamentablemente no es siempre, se realizan ensayando las muestras del suelo tomadas de dos o tres perforaciones en distintos puntos del terreno», explicó el presidente del CIPBA, Ingeniero en Construcciones Norberto Beliera, a la vez que consideró que “ese método no ofrece garantías suficientes a las partes involucradas, ni tampoco resguarda la seguridad pública”.

La propuesta del Colegio incluye la utilización de instrumentos de precisión que escanean el suelo hasta profundidades del orden de los 6 metros por debajo del plano de fundación,  distancia hasta la que llega el bulbo de presiones transmitidas al suelo resistente, que es del triple de la mayor dimensión de la base que se ejecutará a tal fin.

«Consideramos que un estudio de este tipo es imprescindible a los fines de evitar la eventualidad de ubicar una base sobre una ex noria, o aljibe, o pozo absorbente mal compactado, y/o relleno con suelo no apto para fundar sobre él, es decir sin capacidad portante» puntualizó Beliera.

Además agregó que «nuestra experiencia, nos hizo conocer casos de pozos de viviendas antiguas y de quintas mal compactados como, probablemente sea el caso de Tres de Febrero, el cual fue una «desgracia con suerte» por la hora en que se produjo el derrumbe, porque el inmueble estaba deshabitado, y por la dirección en que cayó, hacia la colectora de la avenida Gral. Paz».

Siempre aclarando que todavía falta información y la realización de las correspondientes pericias para arribar a una conclusión, Beliera explicó que “ habitualmente las estructuras de hormigón armado dan indicios previos a su rotura, “avisan” por medio de grandes fisuras y deformaciones de sus distintas piezas afectadas, en cambio en este caso, por la forma frágil en que se produjo el colapso, es asimismo probable que la falla se haya producido en un punto de la estructura resistente, ubicado a nivel del suelo o que una columna de la planta baja haya roto por efecto del pandeo (excesiva esbeltez de dicha columna)”, y agregó que ello sería “un vicio de la construcción”.

Por eso desde el CIPBA resaltaron que «es nuestra obligación moral salir a alertar, una vez mas,  a la comunidad, y lo que es más importante, a proponer soluciones para los problemas que se pueden resolver a través del correcto ejercicio de la Ingeniería por parte de profesionales legalmente habilitados para ello, pero también con la necesaria formación académica en el campo del proyecto, cálculo y ejecución de las estructuras resistentes».

Artículos Relacionados

Deja un comentario