Un juez cedió marihuana incautada a una universidad y fue elogiado

La decisión judicial de ceder marihuana incautada para que la Universidad Nacional de Mar del Plata la utilice en investigaciones sobre el aceite de cannabis medicinal, fue recibida con expectativa por expertos que consideraron que esa medida es «el fin del oscurantismo»

Además, afirmaron que se abre un nuevo camino para obtener insumos medicinales del cannabis en forma legal.

En lo que constituye el primer fallo judicial en el país, el juez de Garantías 2, Saúl Errandonea, quien dispuso la entrega a la Facultad de Ciencias Exactas marplatense de unos dos kilos de marihuana decomisadas en un operativo.

El fallo respondió favorablemente a un dictamen del fiscal Leandro Favaro, que proponía ese destino para las sustancias, como está previsto en el Código Penal.

Una vez que el fallo quede firme, personal del Departamento de Química de esa facultad podrá contar con marihuana para seguir adelante con su «Estudio sobre las propiedades del aceite medicinal de cannabis y sus componentes».

Se trata de «un paso histórico, que pone fin al oscurantismo y sienta un precedente muy importante en el país», sostuvo la doctora en química, farmacéutica e investigadora del Conicet, Cristina Ramírez, una de las personas encargadas de ese trabajo en la universidad marplatense,

«Este tipo de entrega de material está previsto en la legislación, pero la realidad es que jamás se aplicó, por lo que a equipos de investigadores como el nuestro les resulta imposible obtener de un modo legal el insumo esencial de nuestro trabajo», destacó la profesional.

Ramírez contó que este fallo fue «el punto final» de un camino que comenzó hace un año, en una charla sobre el desarrollo del aceite de cannabis que vinculó el trabajo académico de la Facultad de Exactas con el Poder Judicial.

«Al interiorizarse en nuestro trabajo y saber que contamos con todos los certificados necesarios para la manipulación de estupefacientes, desde la fiscalía se avanzó en este sentido», señaló.

La investigadora contó que ante la falta de insumos de este tipo, la única posibilidad es trabajar con «material de transferencia», es decir con los estupefacientes que surgen de muestras que llegan a la universidad para el análisis de sus componentes.

«Tenemos los proyectos paralizados, porque hay profesionales, instalaciones y aprobaciones del Conicet y la Universidad, pero no el acceso al cannabis. Por eso este paso es un gran precedente», agregó Ramírez.

Desde que se conoció el fallo, investigadores de todo el país se comunicaron con la facultad marplatense para conocer detalles y tratar de replicar este esquema en otros distritos.

En el caso de Mar del Plata, el equipo de trabajo está formado además, por las investigadoras del Conicet Alejandra Fanovich y Sandra Churio.

El material cedido en este caso para investigación fue secuestrado en un allanamiento realizado en el barrio San Martín de la localidad balnearia, el 31 de marzo último.

Pertenecía a una mujer que aseguró que utilizaba las plantas y cogollos para la extracción de aceite de cannabis «con fines medicinales», para su hijo de seis años.

A partir de las pruebas reunidas y de la consulta de especialistas, el fiscal pidió el sobreseimiento de la mujer, pero consideró que los 2,08 kilogramos de cannabis sativa secuestrados no podían ser restituidos.

Favaro explicó que «un destino posible era la incineración, y otro, a partir del artículo 23 del Código Penal, si se considera que el bien decomisado tiene valor de uso o cultural para algún establecimiento oficial o de bien público, era disponer su entrega».

En su dictamen, el fiscal subrayó que la facultad de Ciencias Exactas marplatense carece del «material estupefaciente para avanzar sobre sus proyectos, tornándolos vacíos de contenido», lo que impide «profundizar los conocimientos sobre el cannabis utilizado con fines medicinales».

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