La Pampa se suma al turismo del vino para la pospandemia

La Pampa, con 280 hectáreas sembradas de vides y más de 25 bodegas en pleno desarrollo, realizó inversiones públicas y privadas para potenciar el Turismo del Vino como un atractivo cuando se produzca la reapertura de la actividad turística tras la pandemia de coronavirus, también para los residentes locales, que desde hace más de un mes pueden circular por toda la provincia.

Las bodegas que están realizando inversiones para adecuar sus instalaciones para recibir visitantes son Lejanía, en Gobernador Duval; Del Desierto, en 25 de Mayo; Estilo 152, en General Acha, y Quietud, de Santa Rosa, la única que está abierta al turismo por el momento, y a esa lista se agregarán varias más en los próximos meses.

La secretaria de Turismo de La Pampa, Adriana Romero, señaló que «por ahora tenemos que hablar de Turismo del Vino porque estamos armando, junto al Ministerio de Producción y el Ente del Río Colorado, una Ruta del Vino con establecimientos con buenas infraestructuras para atraer al turismo».

Romero afirmó que «el desarrollo de este atractivo es muy importante para diversificar la oferta de servicios turísticos» y dijo que por ese motivo «trabajamos para crear un mapa enogastronómico de la provincia que integre la gastronomía, el vino y el resto de las posibilidades que ofrece la provincia a los visitantes».

«El proyecto cobró impulso este año y quedó un poco frenado por la pandemia, pero volvió a tomar fuerza a partir de la apertura turística interna, porque hay muchos pampeanos que no conocen este producto y tienen ganas de conocerlo», agregó.

Por su parte, el titular del Ente del Río Colorado, Enzo Mugnani, manifestó que «la zona sur de la provincia, a la vera del río Colorado, que es semidesértica y virtualmente orgánica, es ideal para fomentar la vitivinicultura» y subrayó que «los nuevos polos para crear infraestructura turística en las bodegas están ubicados en 25 de Mayo, Gobernador Duval y Casa de Piedra».

Mugnani destacó que «gracias al apoyo del Gobierno provincial, del Ente y del sector privado este polo se extiende y ahora hay bodegas en General Acha y Santa Rosa y los viñedos se extienden por toda la provincia, lo que implica un potencial de desarrollo muy importante».

«La vitivinicultura genera puestos de trabajo de calidad y estables, porque es una industria que se proyecta a largo plazo, y también mucha infraestructura en los pueblos y en las rutas y por eso es importante este proyecto», añadió.

La gama de vinos pampeanos es amplia e incluye variedades del tinto, como tanat, cabernet-franc, malbec, bonarda y petit-merlot, y un proyecto de creación de torrontés en la zona norte de la provincia.

Por último, la directora de Oferta Turística de la Secretaría de Turismo de La Pampa, Florencia Stefanazzi, indicó que «también hay proyectos en Caleufú, Pichi Huinca y Telén».

Puntualizó que estos emprendimientos «son útiles para el turismo porque crean productos innovadores a los que es necesario relacionar con otros, como la gastronomía y las fiestas populares, lo que nos permitirá promocionarnos y diferenciarnos en la nueva etapa que viene en el turismo tras la pandemia».

La Pampa es la novena provincia en cantidad de hectáreas con plantaciones de viñedos y la octava en cuanto a la producción.

Argentina cuenta con 245 bodegas abiertas al turismo que en 2019 recibieron 1.700.000 visitantes (30% más que en 2010), quienes hicieron un gasto diario de 120 dólares, promedio, entre compras de vinos, hospedajes y otros servicios, según el Observatorio Vitivinícola Argentino.