Ronda de expositores sobre la legalización del aborto

El plenario de comisiones de la Cámara de Diputados realizó este martes la primera ronda de expositores sobre el proyecto de ley sobre Interrupción Voluntaria del Embarazo, en un segmento que incluyó diez testimonios a favor y diez en contra.

El padre Pepe Di Paola, primer orador, expresó a través de videoconferencia: «Como curas y religiosos de villas y barrios populares aprendimos de los vecinos a amar y a cuidar la vida. Los lazos de amor que se generan entre los más pobres nos muestran que toda vida vale».

«Los países capitalistas que han aprobado el aborto han depurado, con un pensamiento cuasi nazi, al 90% de los niños por nacer con síndrome de Down ¿Qué sigue después? ¿La eliminación de los ancianos?», se interrogó el religioso.

A continuación, Nelly Minyersky, de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, consideró que «el embarazo no es sencillo, no es algo así nomás».

«Es un proceso con muchas implicancias. Decir que hay que gestar para después dar en adopción no es ético. Despenalizar el aborto tiene un efecto fundamental, porque todas las relaciones sexuales -que son una fuente de placer y reproducción- hasta ahora se han tratado como algo negativo, con un velo de tristeza», agregó.

El ex juez de la Corte Suprema Rodolfo Barra señaló que «el actual proyecto de ley, al permitir el aborto sin causa durante las primeras 14 semanas de embarazo, contradice el sistema integrado por el Código Civil, la Ley 26.061 y el artículo 75 inciso 23 de la Constitución».

El ex juez y exministro Ricardo Gil Lavedra señaló que «la criminalización hasta ahora ha fracasado», ya que «no ha tenido ningún efecto preventivo y privó, sobre todo a los sectores más vulnerables de derechos y acceso a la salud»

La ministra de la Mujer, Genero y Diversidad bonaerense, Estela Diaz, estimó que es «inaceptable en este debate sobre transformar a la gestación en una obligación o en una condena por tener sexo», y afirmó que que las mujeres no pueden ser «un instrumento de la reproducción humana».

Andrea Imbroglia de Caritas, una entidad benéfica ligada a la Iglesia Católica, señaló que «si el Congreso de la Nación pretende defender los derechos de las personas en situación de pobreza, primero tiene que priorizar y respetarles la vida, ya sean niñas o niños por nacer, al igual que a sus madres.

Por su parte, la diputada del Parlasur Maria Luisa Storani señaló: «Seguimos con la deuda de la salud sexual y reproductiva de las mujeres. Todos los días, Argentina tiene que asumir este debate que tiene que ver con la autonomía y la libertad de las mujeres».

El rabino Fishel Szlajen dijo que «este proyecto carece de fundamento racional, moral, científico y bioético ya que se trata de dos vidas humanas distintas donde una se aloja natural y transitoriamente dentro de otra, durante 9 meses”.

En tanto, el médico Mario Sebastiani estimó que «el aborto se disminuye con educación formal, con educación sexual integral y con anticoncepción universal», pero no puede encararse desde la «penalización».

El exministro y exsecretario de Salud del gobierno de Cambiemos, Adolfo Rubinstein, señaló que «esta es la voz de la salud pública, porque esta ley no es una cuestión de creencias o valores». «Es una cuestión de que el Estado, como garante del bien público, no se desentienda de las consecuencias sanitarias del aborto clandestino”, remarcó el exfuncionario macrista.

El pastor Osvaldo Carnival dijo: «Estamos hablando de la lucha de una mayoría federal celeste que crece contra una minoría verde circunscripta en Buenos Aires».

Tras la jornada del martes, el cronograma de expositores continuará mañana con otros treinta testimonios, divididos en 15 a favor y 15 en contra; en tanto que el jueves se iniciará el debate interno de los diputados de las comisiones de Legislación General, Salud, Legislación Penal y Mujeres.