Partió el vuelo a Moscú para traer otras 300 mil vacunas

El vuelo AR1060 de Aerolíneas Argentinas que trasladará al país la segunda tanda de vacunas Sputnik V desde Moscú partió en la noche del jueves poco después de las 21 del aeropuerto internacional de Ezeiza con destino a la capital rusa, adonde está previsto que arribe este viernes antes de las 19, hora local.

Este es el segundo viaje que Aerolíneas realiza a Moscú, ya que el primer vuelo que transportó la primera partida llegó a la Argentina el 24 de diciembre con las primeras 300.000 dosis de la vacuna que ya están siendo aplicadas en todo el país.

El vuelo a Moscú, que partió a las 21.14, se concreta, tal como el anterior, en forma directa en un Airbus 330-200 matrícula LV-GHQ y bajo la denominación de «ferry», es decir, cuando la aeronave viaja vacía, solo con su tripulación de cabina e incluso técnicos de mantenimiento y de carga, según el caso.

Un vuelo «ferry» puede ser utilizado para realizar traslados humanitarios, repatriación de ciudadanos, cambio de un aeropuerto a otro para cumplir un itinerario por desvío de la aeronave, suplir cancelaciones, devolución al dueño de la aeronave o, como en este caso, ir en busca de una carga específica.

La travesía está a cargo de 10 tripulantes, entre pilotos y copilotos. Esto implica la presencia en el vuelo de cinco tripulaciones en forma simultánea compuestas por comandante y copiloto, cuatro en funciones y una de refuerzo, a los que se suman despachantes, técnicos y personal de carga, para llegar al total de 20 personas que van a bordo.

El viaje de ida demandará alrededor de 16 horas y arribará a la capital rusa aproximadamente a las 18:30 (hora local) del viernes, teniendo en cuenta la diferencia horaria de seis horas.

El tiempo de carga en Moscú, partiendo de la base de la experiencia anterior, no debería demandar más de cinco horas, por lo que el avión estaría despegando desde el aeropuerto ruso Sheremétievo, tras completar la recepción de las vacunas y cumplir con los trámites aduaneros, a la medianoche de aquel país.

Está previsto que el vuelo aterrice nuevamente en Buenos Aires, luego de 18 horas, el sábado antes del mediodía.

El viaje, igual que el realizado en diciembre, constituye el tramo más largo que haya realizado la compañía, sin escalas, en toda su historia.

Según explicó el titular de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Pablo Biró, las 16 horas de ida y las casi 18 que les demandó el regreso representaron el tramo más largo sin escalas realizado «en la historia de la empresa».

Hasta ese momento, los vuelos de mayor duración habían sido los de 14 horas directos a Sydney o también de poco menos de 14 horas a Roma, 13 horas a Auckland, Nueva Zelanda o 13 horas a Madrid.

El vuelo a Moscú insume 16 horas de ida y casi 18 de vuelta, debido a los vientos y la rotación de la tierra, una travesía que nunca habían realizado los pilotos de Aerolíneas.