Banco Provincia devolverá a empleados los días de huelga descontados en 2017 y 2018

El Banco Provincia devolverá a sus empleados los salarios descontados por las medidas de fuerza realizadas durante 2017 y 2018, en protesta por los cambios en las condiciones de jubilación del personal, descuentos que el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, calificó como «persecutorios».

«A la vez que se le sacaban derechos, se intentaba que ni siquiera pudieran manifestar como corresponde su disconformidad y malestar», sostuvo el mandatario bonaerense, a través de un comunicado de la entidad bancaria.

Kicillof, que siguió por videoconferencia la firma del convenio entre el presidente de Banco Provincia y el secretario general de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, para la devolución de los salarios descontados a los trabajadores y trabajadoras, consideró que esos descuentos fueron «persecutorios».

La devolución de los salarios descontados será una suma no remunerativa de carácter excepcional, por el monto nominal más un índice de actualización acordado entre ambas instituciones.

Según precisó la entidad bancaria, se abonará en diez cuotas mensuales y consecutivas.

Las jornadas de huelga dispuestas por la Asociación Bancaria tuvieron lugar durante diciembre de 2017 y febrero, abril, junio, septiembre y noviembre de 2018, con un nivel de acatamiento que en algunos días alcanzó al 85% del personal.

El origen de la protesta fue la sanción de la Ley Provincial Nº 15.008, que modificó de forma unilateral diversos aspectos vinculados a la Caja de Jubilaciones, Subsidios y Pensiones del Personal del Banco de la Provincia de Buenos Aires.

La conducción nacional de la Asociación Bancaria (AB) celebró el acuerdo que permitirá la devolución a los trabajadores del Banco de la Provincia de Buenos Aires (Bapro) de los salarios descontados.

El gremio consideró en un comunicado que el convenio es «una justa reparación», ya que los días descontados implicaron «el incumplimiento de la Constitución».

«Los trabajadores activos y jubilados del Bapro resistieron la conculcación de derechos previsionales adquiridos, lo que supuso paros respaldados por la Bancaria. También hubo huelgas en defensa del poder adquisitivo salarial y otras medidas convocadas por el movimiento sindical ante las consecuencias del modelo económico de Mauricio Macri, que dejó a los argentinos, al Estado provincial y a su banco en una crítica situación», señaló.

En su momento, el sindicato exigió la reparación de «esa decisión represiva, inclusive por la vía judicial», subrayó Palazzo, quien anunció luego de la firma del acuerdo con el Bapro «el desistimiento de la acción judicial de manera oportunamente emprendida».

En el acto, Kicillof destacó el proceso de recuperación de la entidad más antigua del sistema financiero nacional, cuyo objetivo es consolidar su función crediticia para el desarrollo productivo y desandar «la perversa orientación de la gestión del macrista Juan Curutchet, que decidió destinarlo a la especulación financiera», sostuvo el gremio.

Palazzo señaló «la importancia y el significado de la firma del acuerdo a horas del Día de la Memoria» -se cumplirán mañana 45 años del golpe del 24 de marzo de 1976-, y sostuvo que entonces «se instauró una dictadura que tuvo como objetivo quitar derechos a los trabajadores e imponer un plan económico basado en la valorización especulativa del capital en detrimento del empleo y la producción y aniquilar a los trabajadores comprometidos».

Palazzo reivindicó al personal del Bapro que continuó «la lucha», a todas sus comisiones gremiales internas que «pusieron la cara» y convocaron a los paros a pesar de «la conducta represiva de Vidal y Curutchet» y respaldó al gobernador Kicillof.

En el acto, además, participaron trabajadores del Bapro, y los secretarios de Derechos Humanos y de Vivienda de la Bancaria, Claudia Ormachea y Rubén Ferrari, la directora Juliana di Tullio y los directores Sebastián Galmarini y Andrés Vivaldo. También hubo representantes de la Gerencia General encabezada por Rubén González Ocantos.

«Este Directorio, en diálogo con los trabajadores, decidieron reparar el daño que se había hecho. Se intenta curar una herida y una vergüenza para la historia del banco», afirmó Kicillof.