Provincia y CABA, con poca sintonía fina ante la segunda ola de contagios

El significativo aumento de casos de coronavirus en todo el país llevó tanto a la provincia de Buenos Aires como a la Ciudad a repensar nuevamente las estrategias de prevención para evitar los contagios y otra vez aparecieron las diferencias entre Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta.

Esta semana, debido al aumento sostenido de casos, el Gobierno bonaerense anunció límites de horarios nocturnos y de cantidad de personas en reuniones.

«Desde el día 22 (de marzo), la curva ascendente es explosiva, casi vertical», informó el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Daniel Gollan, en conferencia de prensa, en tanto, explicó: «Hace tres semanas teníamos 570 pacientes internados por Covid-19 y ahora tenemos 670. En estos días se ocuparon cien camas más».

A la vez, el viceministro bonaerense, Nicolás Kreplak, consideró que aunque «todavía no están las condiciones para llevar a cabo un cierre absoluto», es muy probable que «las medidas no sean suficientes para frenar la segunda ola», por lo que es necesario «conseguir tiempo para seguir vacunando».

Por su parte, Horacio Rodríguez Larreta explicó que su estrategia de lucha contra el coronavirus tendrá tres pilares fundamentales: los testeos, el proceso de vacunación y la apelación a la responsabilidad individual y colectiva de la sociedad.

Las declaraciones del jefe de Gobierno porteño marcaron una importante distancia con su par bonaerense, tal como ocurrió el año pasado, cuando Rodríguez Larreta proponía mantener más actividades abiertas que Kicillof.

Fuentes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires remarcaron que la segunda ola de coronavirus los enfrenta «más preparados» y con la capacidad de «tomar medidas más focalizadas» para restringir aquellas actividades que se conoce su peligrosidad.

De todos modos, aclararon que todas las decisiones que se tomarán estarán amparadas en los datos que sigue día a día el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós.

Estos indicadores son el número de muertes, la ocupación de camas de terapia intensiva y el conocido «R», que mide la tasa de contagiosidad de cada caso de coronavirus, que actualmente se encuentra apenas por encima de uno.

Sobre la decisión de la Ciudad de no implementar fuertes restricciones, funcionarios cercanos al gobernador Kicillof indicaron que Rodríguez Larreta «tiene que entender» que la Ciudad y el Conurbano «son la misma cosa» y las decisiones deben ser tomadas «de manera conjunta y consensuada».

En cuanto a la vacunación, este miércoles, el Gobierno porteño comenzó con la asignación de turnos para adultos mayores de 75 años, debido a que ya está terminando el proceso de vacunación de los mayores de 80.

En tanto, aclararon que el avance de la vacunación dependerá de la entrega de dosis que coordina la cartera sanitaria nacional.