El AMBA pone el foco en coordinar las terapias intensivas

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, encabezó una reunión de la Mesa de Coordinación del Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA), espacio en el que se debatió la marcha de las políticas implementadas para afrontar la segunda ola de coronavirus y se puso especial atención en el manejo conjunto de camas de terapia intensiva entre las jurisdicciones.

Vizzotti compartió el encuentro con sus pares bonaerense, Daniel Gollan, y porteño, Fernán Quirós, como así también la titular del Programa de Atención Médica Integral (PAMI), Luana Volnovich, además de representantes de la Unión Argentina de Salud (UAS) que nuclea a la mayoría de las organizaciones de medicina privada del país.

La convocatoria, de carácter «técnico», tuvo como objeto «robustecer la respuesta integral del sistema de salud», siguiendo políticas de coordinación similares a las que ya se usaron el año pasado.

Luego del análisis de la evolución de la segunda ola de coronavirus en el país, Vizzotti sostuvo que «la recomendación es reorganizar las cirugías programadas que se puedan postergar y sostener la atención ambulatoria y las acciones de prevención».

Además, explicó que la situación es distinta a la del año pasado porque «aunque este desafío nos encuentra con un sistema de salud más robusto, con más conocimiento del virus, nuestro equipo de salud con mayor experiencia y casi el 95% vacunado con la primera dosis, hay mayor circulación de personas, accidentes de tránsito, un aumento acelerado de casos, nuevas variantes del virus y el sistema de salud tiene un límite».

Vizzotti destacó la importancia de mantener una mirada federal para que «cada jurisdicción tome acciones según las particularidades de su sistema de salud y de la situación epidemiológica».

Sobre el subsector privado de la salud, Vizzotti también recomendó establecer «una reorganización de los servicios para generar disponibilidad de camas, buscar opciones de aislamiento para leves y mantener las recomendaciones de cuidado».

El Ministerio de Salud había indicado ayer que son 3.789 los internados en unidades de terapia intensiva (UTI), con un porcentaje de ocupación que ronda el 66,7% en la AMBA, el espacio geográfico que conforman la Ciudad de Buenos Aires y el cordón de municipios que integran el conurbano bonaerense.

Por ello, entre otros puntos, se acordó estar en «contacto permanente con cada jurisdicción para potenciar la colaboración entre los distintos subsectores y priorizar la atención de la patología covid», señalaron algunos de los participantes a Télam.

Así, el foco se posó sobre «el sistema de derivaciones» de pacientes, un recurso que podría ser necesario ante la creciente ocupación de camas que se registra en los últimos días en el país, conforme al exponencial incremento de los contagios.

Desde la provincia de Buenos Aires explicaron que el sistema de gestión del distrito permite seguir toda la información de los sistemas «público y privado, municipal y provincial», por lo que se cuenta con todos los datos necesarios para administrar la situación y estar atentos a las necesidades que pudiera tener la Ciudad.

Las fuentes señalaron, además, que las «medidas de derivación de pacientes» ya se aplicaron en 2020 durante la primera ola del coronavirus y podrían tener que repetirse este año.

Tanto Vizzotti como Quirós y Gollan, de Volnovich, «coincidieron en la necesidad de reforzar el sistema de salud público para ampliar las camas de internación COVID».