«No es que no vamos a tener camas, ya no estamos teniendo»

En medio de las múltiples exhortaciones de funcionarios bonaerenses a «extremar» los cuidados ante la fuerte suba de contagios de coronavirus, el ministro de Salud de la provincia, Daniel Gollan, advirtió sobre la merma de disponibilidad de camas en los centros asistenciales.

«No es que no vamos a tener camas, ya no estamos teniendo», dijo Gollan, quien instó a la comunidad a tomar «conciencia».

La declaración del ministro se conoció después de otras efectuadas por intendentes de la provincia sobre la baja en la disponibilidad de camas a causa del crecimiento de los contagios de coronavirus.

Gollan efectuó estas declaraciones a Radio Rock and Pop, donde destacó que a diferencia del 2020 hoy se cuenta con las vacunas, por lo tanto, los mayores cuidados y las mayores restricciones se piden hasta tanto se logre inmunizar a las personas que corren riesgo de morir por Covid-19.

«Estamos llegando a los 5 millones de vacunados/as en la población de mayor riesgo, es decir, no es pedir restricciones indefinidamente porque no sabemos cuándo termina esto, sino restringir esperando hacer lo que hizo, por ejemplo, Inglaterra, que si bien hoy sigue teniendo casos no tiene muertos, eso es lo que queremos hacer», explicó.

Precisó que se está vacunando con especial énfasis a los mayores de 70 años, que registran el 82% de las muertes por coronavirus.

Gollan expresó que si continúa el crecimiento de los contagios de coronavirus y se registra «cada vez más la presencia de las nuevas cepas», no se descarta tomar «medidas extra» de restricción, para «bajar la velocidad de los casos», mientras se avanza con la vacunación.

«Si todo sigue como ahora, crecimiento de casos y cada vez más presencia de las cepas más contagiosas, habrá que tomar medidas extras», dijo hoy el ministro en declaraciones radiales.

De hecho, sostuvo que habrá que evaluar la «repercusión de lo que estamos haciendo ahora», y subrayó que es necesario «bajar la velocidad del crecimiento de casos, mientras vamos observando variables y vacunando».

En diálogo con FM Radio con Vos, el ministro explicó que días atrás se reunió con todos los prestadores privados de obras sociales, municipales, con los gremios, para «evaluar cómo viene la situación desde el sector de prestadores de salud».

«No sé si la gente que tiene medicina prepaga tiene noción que sus efectores tanto en la provincia, como en la Ciudad de Buenos Aires, tal cual lo están expresando sus referentes, están ya al 95 o 100%» de ocupación de camas, comentó.

Señaló que hay un sector prestador privado de la provincia de Buenos Aires que son pequeñas clínicas «que aún no está apretado, tienen una ocupación del 61% en este momento y subiendo».

En tanto, indicó que el sector público de la provincia se encuentra hoy «en un nivel similar al pico del año pasado cuando más casos de internación tuvimos, casi llegando al 72%», pero volvió a alertar que, «a la velocidad que venimos, se nos puede terminar las camas».

«Calculo que nada está grabado en piedra con una crisis tan dinámica. El decreto presidencial da la potestad a las provincias incluso de ajustar las medidas», dijo.

«Los intendentes tomaron medidas de restricción y mañana se van a oficializar, acá la regla de oro es que si se dispara, hay que bajar lo más que se puede la circulación viral», comentó.

Entre los municipios, mencionó a Chivilcoy, donde, de 20 personas que se testearon, en 11 se detectó la variante británica y en 3 de Manaos.

«Intuyo que tenemos una circulación comunitaria bastante más importante de estas variantes que saldrán en el próximo informe (epidemiológico) 19», advirtió.

Ante la situación, dijo que hacia fin de semana se habrán vacunado en la provincia, «el 100 por ciento de los adultos mayores de 70», y que se aumentará la vacunación para otros grupos, en la medida que se disponga de las dosis.

«Mostramos que podemos aplicar 100 mil dosis diarias; es decir que, si tenemos vacunas, podemos avanzar muchísimo y proteger a la población de más riesgo, pero necesitamos ganar tiempo», aseveró.

En esa línea, dijo: «Que nos sigamos cuidando es una súplica ya, si logramos tomar más conciencia, quizás no haya que tomar más medidas coercitivas. Cuidémonos un poco más y, en un mes y medio, tendremos a nuestros mayores con algún grado de protección».

Al ser consultado sobre las clases presenciales, opinó que «todo lo que sea desplazamiento en transporte» es riesgoso, y advirtió que, si bien será un año diferente al anterior, dijo que «quizás tengamos que ir a un sistema de mayor restricción mientras avanzamos con las vacunas si los números siguen subiendo como hasta ahora».

Mientras tanto, intendentes bonaerenses volvieron a pedir «compromiso social» en el cumplimiento de protocolos y cuidados para evitar nuevos contagios de coronavirus.

Los intendentes coincidieron en que existe una situación «alarmante» por la multiplicación de contagios en pocos días.

Prueba de ello fue lo ocurrido en Olavarría, donde el aumento exponencial de contagios llevó al intendente, Ezequiel Galli, a imponer restricciones de fase 3 en la ciudad, tras haber alcanzado el «100% de ocupación de camas para Covid-19 y el 70% de las terapias intensivas».

En Escobar, en el norte del conurbano, ya no hay capacidad para internaciones por Covid-19.

«No tenemos disponibilidad ni en el sistema público ni en el privado, de hecho tuvimos que derivar a un paciente a San Antonio de Areco, una localidad distante a la nuestra, con un recorrido de poco más de una hora», ejemplificó el intendente, Ariel Sujarchuk.

En Hurlingham, en el oeste del conurbano, la cantidad de casos de coronavirus creció también de manera acelerada: «Al 20 de marzo teníamos unos 30 contagios diarios y en la última semana esa cifra trepó a los 100 infectados», dijo a Télam el intendente Juan Zabaleta.

Quilmes, que también se encuentra en fase 3, tiene aproximadamente el 70% de sus camas ocupadas, en un contexto en el que «los casos positivos subieron cerca de un 50%» y los hisopados «se duplicaron», dijeron fuentes del área de Salud del municipio.

El intendente de Morón, Lucas Ghi, advirtió que si bien la terapia no está saturada en el distrito, el límite es delgado y, de acuerdo con los últimos reportes, está ocupada el «85% de la terapia intensiva» y de ese porcentaje, el «30% corresponde a casos de Covid-19».

En Ituzaingó, la situación es la misma que en toda la provincia, la curva de contagios va en ascenso y actualmente existen 3 mil casos activos.

En tanto, en zonas en las que se transita la fase 4, como en General Arenales, distrito que comanda la intendenta Erika Revilla, las «camas de terapia intensiva están en un 50% entre las distintas patologías y las camas de clínica covid, que están en zona de aislamiento, tienen un 38% de ocupación.