Condenan a una pareja por escrachar e intentar extorsionar a un cirujano

Un hombre y una mujer fueron condenados a tres años de prisión en suspenso en la ciudad de Mar del Plata por intentar a extorsionar a un cirujano plástico al que le exigieron 300.000 pesos para ocultar un supuesto abuso sexual, informaron fuentes judiciales.

La pareja, cuya identidad no fue difundida, fue sentenciada a través de un acuerdo de juicio abreviado, por parte del Tribunal Oral en lo Criminal 2, que impuso además una restricción de acercamiento a los acusados y un pedido de disculpas en las instituciones en las que trabaja el profesional, por haberlo escrachado con pintadas en las que lo señalaban como «violador» y «degenerado».

El juez Alexis Simaz condenó al hombre y la mujer por los delitos de «extorsión en tentativa, daño y desobediencia».

Según la sentencia homologada por el magistrado, en la investigación, a cargo de la fiscal Lorena Hirigoyen, quedó acreditado que intentaron extorsionar al cirujano plástico Agustín Matia, a quien escracharon con pintadas en distintos lugares acusándolo por un presunto abuso.

El juez señaló que la mujer asistió al consultorio de Matia el 19 de octubre de 2020 para que la revisara, luego de una operación de glúteos y mamas realizada por otro profesional.

Dos días después de esa visita, el hombre se presentó solo en el consultorio y «agredió verbalmente» al médico y causó «destrozos en el lugar».

Según el fallo, «la concurrencia previa de la pareja al consultorio» fue «utilizada como excusa para poder acusarlo» a Matia de haber «abusado sexualmente» de ella, «con el objeto de exigirle ilegítimamente la entrega de la suma de 300.000 pesos», bajo «la amenaza de que en caso de no hacerlo lo mataría a él y toda su familia y lo escracharía públicamente».

De acuerdo a la instrucción del caso, luego de esa amenaza, entre el 27 de octubre y el 2 de noviembre últimos ambos acusados realizaron pintadas con aerosol en el consultorio del médico, cerca de su domicilio particular y en una clínica en la que se desempeña, en las que lo acusaban de «violador» y «degenerado».

La pareja incumplió de ese modo una restricción de acercamiento impuesta por la justicia de Garantías, tras los destrozos causados en el consultorio.

A partir del acuerdo de juicio abreviado, el hombre y la mujer fueron sentenciados a la pena de 3 años de prisión en suspenso, se les impuso además una restricción de acercamiento a la víctima, y que realicen un pedido de disculpas ante las clínicas donde trabaja el cirujano.