Advierten que la inflación jaquea el programa de recuperación de la actividad

El programa económico apuntaba a lograr una recuperación pospandemia con cierto repunte del poder adquisitivo, pero la inflación puso en jaque esa expectativa, advirtió Nicolás Pertierra, economista jefe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO).

«Se especulaba con que el salario le gane a la inflación, que jaquea al programa oficial en octubre al disparar las cláusulas de revisión de las paritarias», indicó el especialista en declaraciones a la agencia Noticias Argentina (NA).

Pertierra señaló que «cierto rebote estadístico frente a un pésimo 2020, acompañado de una ampliación de la inversión pública y una fina coordinación de la puja distributiva, eran los pilares de la táctica económica de cara a las elecciones de medio término».

Dijo que «este plan de acción contenía dos grandes riesgos: por un lado, en un contexto de pandemia global y desigual acceso a las vacunas, la posibilidad de segundas y terceras olas de contagios, y por el otro las dificultades para equilibra tipo de cambio, salarios e inflación».

«Ambos riesgos comienzan a materializarse de forma cada vez más evidente las últimas semanas», advirtió.

El CESO difundió el informe de abril y consideró que la política oficial frente a la difusión del COVID entre la población tiene un signo muy diferente a la del año pasado.

«Si en un primer momento se eligió poner la salud sobre la economía, enfrentando la pandemia con duras medidas de aislamiento, la situación cambió en 2021 forzada por el desgaste económico, el lobby empresarial y el humor social, además de que la pobreza en el segundo semestre mostró un aumento de 6,5 puntos porcentuales respecto del año anterior», indicó.

Según el análisis, de ahí que la esperanza oficial está puesta en que la política de vacunación masiva logre reducir la expansión del virus y las medidas de restricción de actividades son el último recurso intentando afectar solamente aquellas donde el riesgo de contagio sea mayor.

«El hecho de no tener contempladas partidas específicas para atender situaciones de parálisis de la actividad en el Presupuesto 2021 puede encender algunas luces de alarma», advirtió.

Recordó que en 2020 «tampoco había partidas asignadas para esos fines y se contó con las herramientas para financiar el IFE, ATP, créditos subsidiados y rebajas impositivas».

Señaló que el «impacto más grave de una necesaria restricción de actividades por cuestiones sanitarias será el económico».

Estimó que el costo fiscal de las medidas compensatorias «no tiene un efecto macroeconómico considerable y solo parece predominar la preocupación de un excesivo fiscalismo, tal vez agravado por la presión del FMI de cara a un futuro acuerdo de reestructuración de su deuda».

Consideró las presiones cambiarias que podría traer la monetización de un mayor déficit «pueden ser contenidas a través de las intervenciones en el mercado paralelo aprendida tras la mala praxis del año pasado».

Los economistas del CESO sostuvieron que otro elemento que jaquea la política económica es «el impacto inflacionario en el escenario distributivo».