Declaran las hermanas de un adolescente desaparecido en “La noche de los lápices”

Marta y Nora Ungaro, hermanas de Horacio, uno de los estudiantes de secundaria desaparecido en La Plata en 1976 durante el hecho conocido como “La noche de los lápices”, declararán este martes en el juicio que investiga a 17 represores, entre ellos a Miguel Etchecolatz, por los crímenes cometidos contra casi 500 víctimas cautivas en 3 centros clandestinos durante la última dictadura cívico militar.

Según el testimonio de un represor, el joven que fue uno de los protagonistas la lucha por la implementación del boleto estudiantil secundario (entre otras demanda de la época) en La Plata durante el año 1975, falleció durante una sesión de torturas. Otro represor declaró que fue el encargado de incinerar el cuerpo.

«Nuestros 30 mil desaparecidos, entre ellos mi hermano, todavía están esperando justicia; y en el caso de los chicos de ‘La noche de los lápices’ quedaron detenidos en el tiempo, muy jóvenes y esperan como nosotros una condena ejemplar para que no vuelva a ocurrir», dijo Marta Ungaro en declaraciones a la Agencia Télam.

Las hermanas de Horacio declararán ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata por el secuestro y desaparición del adolescente de 17 años y, en el caso de Nora, también lo hará por su propio secuestro, ocurrido 15 días después al de su hermano, y por su permanencia en cautiverio en el Pozo de Quilmes.

El TOF1 juzga desde octubre último a 17 represores por los delitos cometidos en los centros clandestinos conocidos como Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y El Infierno, en Lanús.

«El juicio llega después de varias décadas de esperar, y de sobrevivientes que murieron sin poder declarar como Adriana Calvo, Nilda Eloy, Cristina Gioglio, es una sensación muy rara», expresó con pesar la mujer que recuerda que la primera vez que habló ante un Tribunal, en el Juicio por la Verdad de La Plata, tenía cerca de 50 años y este martes lo hará ya teniendo más de 70.

Para Marta fueron 22 años de transitar los tribunales y de buscar pruebas para presentar a la justicia para que se pudiera finalmente juzgar, a 45 años de los hechos, a los autores del secuestro, torturas y desaparición de Horacio Ungaro, Daniel Racero, Claudio De Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone y Francisco López Muntaner, el 16 de septiembre de 1976.

Al día siguiente, además, fueron secuestrados Emilce Moler y Patricia Miranda y cuatro días después fue detenido Pablo Díaz, quien declaró el pasado martes 4 de mayo.

Los tres recuperaron la libertad tras permanecer varios años entre cautivos y detenidos.

«Esperamos condenas ejemplares, y yo reclamaré que los represores vuelvan a cárcel común, que cesen las prisiones domiciliarias, que no estén más en sus casas donde Juan Miguel Wolk sale incluso a la calle a ayudar a su mujer a entrar las compras», dijo Marta con bronca.

Consideró que fue el Estado quien «salió a secuestrar y asesinar por lo que tiene que ser el Estado el que repare», afirmó y lamentó lo «difícil» que es aceptar una «reparación que llega 45 años después».

Nora Ungaro, hermana de Marta y Horacio, también fue secuestrada 15 días después que su hermano, pero fue liberada tras permanecer en el centro clandestino de Arana y en el Pozo de Quilmes durante casi tres semanas.

El TOF 1, integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basilico, juzga por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes al ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart; al exdirector de Investigaciones de la Policía bonaerense, Miguel Etchecolatz; el exmédico policial Jorge Antonio Berges y a los imputados Federico Minicucci; Carlos Maria Romero Pavón, Roberto Balmaceda y Jorge Di Pasquale.

También empezó a juzgar a Guillermo Domínguez Matheu; Ricardo Fernández; Carlos Fontana; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Hidalgo Garzón; Antonio Simón; Enrique Barré; Eduardo Samuel de Lío y Alberto Condiotti.

Por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro conocido como «El Infierno» también están imputados Etchecolatz, Berges y Smart y el ex policía Miguel Angel Ferreyro.

Por los crímenes en el Pozo de Banfield y Quilmes, dos de los centros clandestinos de detención más grandes que funcionaron en la provincia de Buenos Aires, se juzgarán los delitos sufridos por 429 víctimas y se prevé que declaren unos 400 testigos.

Por los delitos cometidos contra 62 víctimas en el centro conocido como «El Infierno», que funcionó en la Brigada Lanús, será juzgado también Etchecolatz, el civil Jaime Smart, el exrepresor Juan Miguel Wolk (también juzgado por ambos Pozos) y el expolicía Miguel Angel Ferreyro.