Dictan preventiva para el acusado por el crimen de una joven universitaria en La Plata

Marcelo Alejandro Saleh, el remisero detenido y procesado por el crimen de Ayelén «Yeye» Arredondo, estudiante de la UNLP de 23 años, asesinada en la casa de sus padres de 75 entre 21 y 22, en Altos de San Lorenzo el pasado 10 de abril, seguirá detenido hasta que el caso llegue a juicio. La jueza de Garantías Marcela Garmendia avaló todo lo actuado por el fiscal Juan Menucci y dictó la prisión preventiva del sospechoso, confirmaron fuentes judiciales.

Con todas las evidencias sobre la mesa el fiscal había solicitado la preventiva y su planteo fue resuelto en los términos en los que fue requerido. Cabe aclarar que esta resolución no es definitiva ya que puede ser objeto de apelación por la defensa que tiene la posibilidad de llevar sus planteos ante la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata.

Saleh, de 55 años, fue detenido el pasado sábado 10 de abril acusado de matar a golpes a la joven estudiante durante un robo en una vivienda. Está preso por el delito de «homicidio en ocasión de robo criminis causa». La pena en expectativa es de prisión perpetua. El hecho ocurrió ese día alrededor de las 9.30 horas en un domicilio situado en calle 75, entre 21 y 22, de la localidad de Altos de San Lorenzo. La joven se encontraba en el domicilio de sus padres. Fue sorprendida y atacada a golpes presuntamente por el acusado, un remisero al que los padres de la víctima convocaban cada vez que viajaban a Florencio Varela para visitar a su hijo preso en la Unidad Penitencia 42.

Según indicaron fuentes de la causa, era un viaje que los padres de Ayelén realizaban con frecuencia durante los fines de semana, por lo que se ausentaban durante varias horas de su casa.

El remisero había trasladado en otras ocasiones a los padres de la víctima hasta esa Unidad Penitenciaria y los esperaba unas tres horas para realizar el viaje de regreso. De acuerdo a la investigación, la principal hipótesis apunta a que Saleh aprovechó que los padres de la damnificada dejaron sus pertenencias en el interior del automóvil (una riñonera con documentación y las llaves del domicilio) y en vez de esperarlos fue hasta la casa de ellos con intenciones de robo. Pero al ingresar fue sorprendido por la hija de la pareja, con quien forcejeó y luego mató a golpes para evitar que lo delatara, siempre según la principal hipótesis de la pesquisa.

De acuerdo a la reconstrucción de los investigadores, el acusado recogió a los padres de Ayelén a las 5.30 y los trasladó en un Volkswagen Polo hasta la cárcel, desde donde regresó al domicilio creyendo que no había nadie. Tras atacar con una barreta y matar a la joven, el agresor se fue de la casa, momento en que fue visto por un vecino, que al advertir que estaba ensangrentado lo persiguió e interceptó en la esquina de 24 y 75, lo redujo y entregó a la policía.

Al momento de su detención, el acusado presentaba heridas en su rostro, presumiblemente por la resistencia de la víctima, y llevaba consigo una mochila con precintos, guantes, y unos 8.000 pesos que se llevó de la casa.

Además en su auto se halló una barra de metal que podría haber sido el arma homicida.

Ayelén estudiaba Ciencias Jurídicas y se desempeñaba como ayudante de la Cátedra III de Derecho Romano. Tras conocerse su asesinato, la joven fue despedida en redes sociales por familiares y amigos, en tanto la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de La Plata también publicó un mensaje por su muerte en el que reclamó justicia por el crimen y «castigo al culpable».

LOS ANTECEDENTES DEL ACUSADO

La primera foja del legajo criminal de Saleh se escribió en Mar del Plata, en el año 1986, cuando tenía alrededor de 20 años y fue procesado por el delito de hurto. Una década después fue detenido en Lomas de Zamora donde fue acusado de robo.

En 1997 fue protagonista de un robo calificado en La Plata. Un año después, en 1998, fue puesto a disposición judicial por “atentado y resistencia a la autoridad y lesiones”. Tras purgar una condena de dos años y medio de ejecución condicional, en 2012 fue capturado por un intento de robo con arma de fuego en La Plata. En 2017 fue beneficiado con una libertad asistida. Comenzó a trabajar de remisero en Ensenada pero fue echado de la remisería tras ser descubierto robando dinero de la caja. Por este hecho no hay registros de denuncia penal.

Ahora, por el crimen de la joven, lo espera una posible condena de prisión perpetua.