El ex juez César Melazo seguirá preso en una cárcel común

La Sala III del Tribunal de Casación de la provincia de Buenos Aires rechazó el pedido de arresto domiciliario solicitado por la defensa del ex juez de Garantías de La Plata, César Ricardo Melazo, procesado como jefe de una asociación ilícita entre magistrados, barras, narcos, ladrones y sicarios que operó en La Plata desde el año 2008 hasta mediados de 2018. La fiscal de Casación Alejandra Moretti había emitido un dictamen en el que pedía que no se hiciera lugar al planteo de Melazo, preso desde hace casi tres años en el Complejo Penitenciario I de Ezeiza. En diciembre pasado una Sala de la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria, pero condicionó la aplicación de la morigeración a que la resolución quedara firme.

La defensa sostiene que el acusado pertenece a uno de los grupos de riesgo ante un eventual contagio de Covid-19, pero los estudios médicos demostraron que no. “Los informes médicos incorporados en el expediente indican que Melazo no pertenece al grupo de personas vulnerables en caso de ser afectado por la enfermedad Covid-19 y tampoco se trata de un interno perteneciente a los grupos de riesgo que amerite un tratamiento excepcional”, indicaron los camaristas Ricardo Borinsky y Ricardo Maidana en los fundamentos de la resolución.

Los magistrados también señalaron que siguen vigentes los riesgos procesales de entorpecimiento probatorio y ordenó el Tribunal Oral Criminal II de La Plata que disponga fecha de inicio para el juicio oral. La causa fue elevada a juicio oral en agosto de 2020. Luego de varios planteos de excusación de jueces que pedían no juzgar a su ex compañero de trabajo, el tribunal quedó integrado por la jueza Silvia Hoerr (del TOC II), Andrés Vitale y Santiago Paolini (ambos del TOC III).

LA BANDA

Un ex juez, un lobista, un simulador, policías, barras, narcos, ladrones, abogados, un crimen y más magistrados en la mira. Todo esto se mezcla en la causa de la megabanda criminal que operaba en La Plata y fue desarticulada por una fiscal, luego de cinco años de silencioso trabajo que finalmente se coronó con el logro de la confirmación de elevación a juicio oral para el ex juez Melazo y el resto de los acusados, la mayoría de ellos detenidos y con prisión preventiva confirmada.

En la lista de procesados, junto a Melazo aparecen el ex comisario mayor Gustavo Bursztyn (hasta su captura prestaba servicios en el Comando de Patrullas); el oficial Gustavo Andrés Gregorio Mena (ya cesanteado por otra causa) y el teniente primero Marcos Chiusaroli (personal de la comisaría Segunda); Javier Ronco; Ángel Custodio “Pipi” Yalet; Adrián “Quichua” Manes (detenido por homicidio); Carlos Bertoni (hermano del jugador de fútbol campeón del mundo ); Carlos “Macha” Barroso Luna; Héctor “Pepe” Vega, el ex barra de Gimnasia, Martín Ezequiel “Gaucho” Fernández; el lobista Enrique Edgardo “Quique” Petrullo; y el ex jefe de la barra de Estudiantes, Rubén Orlando “El Tucumano” Herrera.

Según se desprende de la investigación penal los procesados integraban una banda de delincuentes que “tomaron parte de una asociación” ilícita destinada a cometer “robos bajo la modalidad de escruche, robo de autos, su posterior reducción; adulteración y venta, comercialización de estupefacientes, con un mismo modus operandi, con división y organización de tareas” y precisó que “algunos de ellos, en su condición de efectivos policiales, aseguraban la zona, entregaban los trabajos y brindaban cobertura policial”. El resto, a criterio de la fiscal, “conformaban grupos o parejas de trabajo que llevaban a cabo los hechos ilícitos”. Todo con la protección judicial de ex juez Melazo.

La división de roles aparece con claridad en el expediente. Los policías Bursztyn, Mena y Chiusaroli liberaban las zonas para los robos de autos, fábricas y viviendas marcadas; Bertoni ayudaba con los autos robados mellizos haciendo pasar choques de los autos de los integrantes por otro siniestrosLa mano de obra, logística, teléfonos y armas de fuego las aportaban Ronco, Yalet, Manes, Barroso Luna, Vega y Fernández.

El ex policía Mena y Manes vendían drogas. En tanto, el ex barra Herrera y el lobista Petrullo eran los nexos con el juez de Casación bonaerense, Martín Ordoqui (también ex dirigente de Estudiantes de La Plata) quien, se sospecha, otorgaba arrestos domiciliarios a cambio de fuertes sumas de dinero. El magistrado fue notificado de la investigación, pero no fue detenido porque posee fueros por el cargo pese a que fue suspendido por la Suprema Corte bonaerense.