Tauber: «Somos una universidad pública y debemos involucrarnos»

El presidente de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Fernando Tauber, destacó la puesta en marcha de la Fábrica de Alimentos deshidratados al considerar que la universidad pública debe involucrarse «con las demandas de la comunidad» y sostuvo que con esta iniciativa «por primera vez, la Universidad pone su conocimiento científico-tecnológico en articulación con los productores de la región para la producción social de alimentos».

«Somos una universidad pública y como tal debemos involucrarnos con las demandas de la comunidad, por eso ponemos nuestro conocimiento, tecnología y recursos humanos al servicio del país en estos tiempos difíciles», manifestó a Télam, Tauber.

«La Fábrica de Alimentos se inscribe dentro de un programa que lleva adelante la UNLP poniendo en funcionamiento fábricas sociales universitarias» y en ese sentido enumeró iniciativas tales como el Centro de la Madera que articula con el gobierno provincial y nacional para la construcción de viviendas de bajo costo o la investigación, la Fábrica de litio o la elaboración de una vacuna contra la Covid-19.

«La elaboración de alimentos deshidratados es una propuesta inédita», remarcó Tauber y destacó que «por primera vez, la Universidad pone su conocimiento científico-tecnológico en articulación con los productores de la región para la producción social de alimentos del alto valor nutricional y bajo costo».

El directivo de la UNLP calcula que cada porción tendrá un costo entre 50 y 60 pesos, pero aclaró que los productos elaborados en la planta «no serán comercializables».

«El objetivo del proyecto es poner la producción a disposición de los estados municipal, provincial y nacional para cubrir las necesidades de los sectores más vulnerables en el marco de los diferentes programas oficiales de asistencia social», destacó.

«Somos una universidad pública, una herramienta al servicio del Estado, no cabe el concepto de venta. Son convenios al costo, no hay ningún ahorro por parte de la universidad», aseguró Tauber.

«La idea -indicó- es llegar a la mayor cantidad de gente posible y ser un modelo que pueda ser replicable por otras instituciones con las que gustosamente compartiríamos información».

El presidente de la casa de estudios platense destacó que la Universidad tiene un compromiso social con su «micro región», que comprende las ciudades de Berisso, Ensenada y La Plata, en la que según datos del Indec «hay unos 285 mil pobres».

«De ahí que una vez que el Gobierno puso en marcha el Plan de lucha contra el hambre, dijo, la respuesta de la universidad pública tenía que estar a la altura».

El proyecto trabajará con los productores del cordón hortícola de La Plata para utilizar aquel excedente de cosecha o producción que no se haya vendido y elaborar el alimento deshidratado.

«La universidad le brindará al productor un servicio de deshidratación de sus excedentes», dijo, y puso a modo de ejemplo que «en épocas de sobreoferta, el tomate se tira por toneladas; ahora esta iniciativa le permitirá al productor reaprovechar todo ese desperdicio transformándolo en polvo, un producto apto para la alimentación».