Revisarán con perspectiva de género la causa que investiga el femicidio de Johana Ramallo

El titular del Juzgado Federal 1 de La Plata, Alejo Ramos Padilla, ordenó que se revise lo actuado en el expediente que investiga el femicidio de Johana Ramallo, la joven que desapareció en julio de 2017 en un contexto de trata de personas y se trabaje en conjunto con la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM) para coordinar líneas investigativas con perspectiva de género.

Además, la familia de Johana Ramallo solicitó se identifiquen las antenas de celulares que se activaron los días en que se hallaron parte de los restos de la joven, en las costas de Berisso en agosto de 2018.

Así lo confirmó Valeria Monetta -abogada junto a Mariana Inés Lopisi de la familia de la joven-, quien mostró expectativa sobre la decisión tomada por Ramos Padilla, que asumió recientemente el juzgado, para disponer que se investigue el expediente que ya acumula 47 cuerpos con la debida perspectiva de género.

«El primer proveído de Ramos Padilla fue que la investigación se delegue a la Fiscalía Federal n° 1 a cargo de Guillermo Ferrara junto con la UFEM que depende de Mariela Labozzetta, con quien ya tuvimos un encuentro de trabajo para compartir información; el magistrado da intervención a la UFEM para que se piense la investigación con perspectiva de género», detalló.

Monetta recordó que está vigente el ofrecimiento de una recompensa de 500 mil pesos a aquellas personas que «sin haber intervenido en el hecho delictual, brinden datos útiles que sirvan para obtener información acerca de las circunstancias de la desaparición y muerte de la víctima Johana Luján Ramallo, como así también datos que sirvan para lograr la aprehensión de los autores» del femicidio.

«Nosotras solicitamos una medida importante y estamos a la espera que la acepten. Queremos profundizar la línea investigativa en el lugar del hallazgo, para ello requerimos la activación de celdas de las antenas de la zona», precisó.

La abogada contó que también «estamos elaborando un informe con las irregularidades que creemos se cometieron en la investigación durante la etapa en el fuero provincial, en base a lo que vimos en los más de 47 cuerpos que ya tiene el expediente».

Ese informe se está realizando de manera colaborativa con el Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia, y Silvina Perugino, quien fuera abogada de la querella, en su rol actual de Directora Provincial se separó de la misma con el fin de representar al Ministerio en el expediente.

El 26 de julio de 2017 Johana Ramallo, de ojos oscuros y grandes y cabello negro, salió a las 17 de la casa de su madre Marta, en la periferia de La Plata, tras decirle que volvería «entre las 20.30 y las 21», pero nunca regresó. En la casa quedaron esperándola su madre, su abuela y su hija, en ese entonces de seis años.

Casi dos meses antes de desaparecer, se había separado del padre de la niña, había regresado a la casa de su madre y los problemas económicos la habían puesto en situación de prostitución.

La última imagen de Johana fue tomada por la cámara de seguridad de una estación de servicio situada en las calles 1 y 63 de La Plata, en la que se la ve entrando a un baño ese mismo día, poco después de salir de su hogar.

La fiscalía penal provincial investigó una simple «averiguación de paradero», aun cuando la madre de Johana, Marta Ramallo, juraba y perjuraba que su hija no se habría ido voluntariamente dejando a su pequeña de seis años.