Soria espera que la Justicia «condene» a responsables de la Mesa Judicial

El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Martín Soria, dijo que espera que la Justicia «actúe y condene a los responsables de haber armado» la conocida como Mesa Judicial y aseguró que «gran parte de todas esas fechorías que hicieron» comienzan a «caerse estrepitosamente».

«Esas causas que fueron objeto de la Mesa Judicial están en la cuenta regresiva», afirmó el funcionario en declaraciones a la radio AM 750 y mencionó en ese sentido las causas conocidas como Dólar Futuro y Qunita.

Soria sostuvo que se trata de «causas que fueron armadas para el hostigamiento de opositores por parte de ese aparato mediático, político y judicial que llevó adelante durante cuatro años» el gobierno de Mauricio Macri.

«Esperamos que la Justicia actúe y condene a los responsables de haber armado todo esto», expresó el ministro y aseguró que «gran parte de todas esas fechorías que se hicieron comienzan a caerse estrepitosamente».

El ministro consideró que «ellos se llenan la boca hablando de la República, de las instituciones y de la Justicia pero hicieron todo lo contrario» y dijo que «crearon una mesa judicial que funcionaba nada más y nada menos que en la Casa Rosada y la quinta presidencial de Olivos».

Allí, sostuvo, «los principales funcionarios de Mauricio Macri mantenían reuniones incluso con espías que están en los registros, entraban estos espías truchos, como Marios Bros» y dijo que «participaban los principales funcionarios de Macri», entre los que mencionó al exministro de Justicia, Germán Garavano, la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el extitular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas.

«A través de esa mesa judicial, articulaban no solo las presiones a los jueces que querían mantener su independencia, sino también mantenían reuniones secretas», destacó y sostuvo que «entraban y salían a escondidas de todos los argentinos en fechas vinculadas al avance de fallos judiciales específicos».

En ese contexto, afirmó que «el cúmulo de pruebas es inmenso: hay listas con funcionarios de primera línea reuniéndose con jueces o fiscales en fechas clave para el avance de determinadas causas judiciales que sirvieron para perseguir opositores».

«Espero que se tomen las indagatorias y las testimoniales de los exfuncionarios que montaron este aparato para el linchamiento mediático, político y judicial, que es lo que funcionó y el objetivo principal de la mesa judicial».

Soria destacó que «son varias las causas abiertas y esperamos que en la Argentina nunca más funcione una mesa judicial».

«Nosotros no tenemos ni nos interesa tener una mesa judicial», afirmó y dijo que «lo que queremos es una Justicia que funcione y que sea independiente, imparcial, objetiva, por eso trabajamos todos los días».

Por otra parte, señaló que «seguramente» se reunirá con los integrantes de la Corte Suprema de Justicia, pero aclaró que «quizá el momento adecuado para esa reunión sea cuando podamos estar sentados a una mesa y no en un Zoom», en referencia a las limitaciones sanitarias que impone la pandemia de coronavirus.

Asimismo, el funcionario expresó que «en estos tres meses pasaron bastantes cosas en la Corte Suprema», y recordó que cuando asumió «no se sabía que había jueces o cortesanos que ingresaban a escondidas a la Casa Rosada en pleno funcionamiento de la mesa judicial».

Y señaló que «no sabíamos que algunos de sus integrantes tenían más de 80 llamados telefónicos con Pepín Rodríguez Simón, hoy prófugo en Uruguay».

«El de los llamados era (Carlos) Rosenkrantz», afirmó en alusión al ministro de la Corte y sostuvo que «hace tres meses atrás ningún argentino sabía que había un juez de la Corte que tenía más de 80 comunicaciones telefónicas con Pepín Simón, actor principal de la mesa judicial que montó Mauricio Macri para armar todas estas causas para la persecución judicial y mediática».

Consultado sobre si el juez de la Corte que ingresaba «a escondidas» a la Casa de Gobierno al que aludió era Ricardo Lorenzetti, respondió: «Sí, era» él.