Falsos espías acusados de un millonario golpe presos hasta el juicio oral

Rodrigo Gabriel Arrazate, Álvaro Agustín Poletti, Wilfredo Javier Leiva y Matías Joaquín D’Onofrio, procesados y detenidos por el intento de asalto en un restaurante de La Plata donde se estaba realizando una reunión de apuestas y juegos de azar de todo tipo seguirán detenidos hasta que el caso sea ventilado en juicio oral y público. El juez de Garantías del caso hizo lugar al planteo del fiscal Marcelo Romero y dictó la prisión preventiva de los cuatro sospechosos.

Los cuatro falsos agentes de inteligencia que fueron capturados cuando intentaban dar un golpe millonario en un centro clandestino de apuestas sito en 11 y 56 bajo la fachada de un local gastronómico se negaron a declarar ante el fiscal  y quedaron formalmente detenidos. A poco más de tres semanas de ocurrido el hecho, el juez Guillermo Atencio avaló todo lo actuado por el fiscal y dictó el encierro preventivo de los acusados.

Los sospechosos están procesados por los delitos de «robo doblemente calificado por haberse perpetrado en poblado y en banda y por uso de arma de balines en tentativa en concurso real con privación ilegal de la libertad doblemente agravada por cometerse con violencia y simulando autoridad pública y exhibiendo orden de autoridad pública y usurpación de autoridad». Tienen domicilio en el Gran Buenos Aires. Los investigadores confirmaron que uno de ellos tenía pedido de captura por robos en supermercados chinos y también fue puesto a disposición de los magistrados a cargo de esas causas.

Todo sucedió el domingo 13 de junio último y en pleno centro de la ciudad, cuando efectivos policiales descubrieron que un grupo de personas mantenía secuestrados a 24 ciudadanos chinos en un garito de apuestas clandestinas que funcionaba de manera encubierta en el restaurante Sol Rojo (11 y 56). Los cuatro delincuentes tenían credenciales de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) con las que se camuflaban para realizar robos a mano armada. En la redada policial se incautaron armas manos (revólveres de aire comprimido), alrededor de 6 millones de pesos en efectivo, 700 dólares, precintos plásticos utilizados para maniatar a las víctimas y guantes de látex, entre otras elementos de valor probatorio.

Los falsos agentes tenían el dato que en el lugar funcionaba un centro ilegal de apuestas y juegos donde se manejaban grandes sumas de dinero en billete físico. Así es que llegaron hasta el lugar, ingresaron al local y redujeron a los presentes. Era de noche y se supo lo que pasaba a raíz de un llamado telefónico a la dependencia policial que dio cuenta de un supuesto secuestro. El Comando de Patrullas arribó al lugar indicado y un ciudadano chino que se encontraba en la puerta como custodio, permitió el ingreso de los efectivos al salón. Tras reducir a los agresores, en un cuarto interno de la propiedad, los agentes encontraron a 24 ciudadanos chinos tendidos en el piso y maniatados con precintos plásticos. La mayoría de ellos eran familiares y el objetivo de la reunión era llevar a cabo partidas de naipes con dinero de por medio.

Los delincuentes intentaron un engaño. Al verse rodeados sostuvieron que ejecutaban un procedimiento dispuesto por un juzgado Federal porteño y exhibieron un oficio que tenían en su poder en cuyo encabezado figuraban las palabras «Orden de detención». Los uniformados consideraron que el oficio no avalaba el allanamiento de la vivienda, comprobaron la procedencia dudosa del documento y finalmente identificaron y redujeron a los delincuentes disfrazados de súper agentes de espionaje.

Durante la investigación el fiscal Romero notificó a la Justicia Federal de La Plata de la reunión clandestina que se desarrollaba en pleno aislamiento social. También se notificó a la Justicia de Faltas municipal por la explotación de juego clandestino. Las víctimas del intento de asalto deberán dar cuentas en sede judicial de esas actividades ilegales, además de víctimas se transformaron en sospechosos. Hasta el momento nadie reclamó el dinero secuestrado que se encuentra a resguardo en la bóveda de la Casa Matriz del Banco de la provincia de Buenos Aires bajo custodia judicial.