jueves, mayo 19

Putin defiende la invasión a Ucrania durante un gran desfile en Moscú

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, reivindicó y justificó la ofensiva en Ucrania durante un gran desfile militar en Moscú para conmemorar la victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, mientras que el mandatario ucraniano, Volodomir Zelenski, se mostró confiado en derrotar a Rusia pese a los avances del Ejército ruso en el este del país.

«Me dirijo a nuestras fuerzas armadas: ustedes luchan por la patria, por su futuro», afirmó Putin en un discurso antes del desfile militar en la plaza Roja de Moscú que conmemora la capitulación de los nazis el 9 de mayo de 1945, el fin del capítulo europeo de la Segunda Guerra Mundial, que en Ucrania y Europa occidental se recordó ayer.

Ante los miles de soldados que participaron del desfile, Putin mantuvo su línea discursiva: reiteró que decidió invadir a la vecina Ucrania en febrero pasado porque su Gobierno preparaba un ataque contra separatistas rusoparlantes del este ucraniano apoyados por Moscú, quería dotarse de la bomba atómica e ingresar a la OTAN, la alianza militar liderada por Estados Unidos.

«Se estaba formando una amenaza totalmente inaceptable, directamente en nuestras fronteras», dijo parado ante un atrio sobre un palco de honor, y luego acusó de nuevo al Gobierno ucraniano de neonazismo y calificó la ofensiva de «respuesta preventiva».

Fue la «única decisión correcta» posible, agregó.

Las fuerzas de seguridad lucían en el hombro derecho la letra «Z», convertida en símbolo de los partidarios de la ofensiva en Ucrania, ya que está pintada en los vehículos de las unidades en el conflicto.

Después de su discurso, 11.000 soldados y decenas de vehículos, entre ellos lanzadores de misiles, desfilaron por la plaza Roja. También participaron unidades que regresaban del frente ucraniano.

La parte aérea del desfile, una de las más atractivas de la ceremonia, tuvo que ser suspendida debido al mal tiempo.

Desde que Putin llegó al poder en el año 2000, el tradicional desfile del 9 de mayo celebra tanto la victoria soviética sobre la Alemania nazi como el renaciente poderío de Rusia tras la humillación de la caída de la URSS.

Horas antes, Zelenski había publicado un video de apenas cinco minutos en el que decía que Ucrania no dejaría que Rusia «se apropie de la victoria» sobre el nazismo.

El líder ruso «repite hoy los horribles crímenes del régimen de (Adolf) Hitler» y «solo un tonto puede aspirar a repetir los 2.194 días» de la Segunda Guerra Mundial, advirtió, mientras caminaba esta madrugada por la desierta avenida Khreschatik de Kiev.

«En el día de la victoria sobre los nazis, estamos luchando por otra victoria, el camino hacia esta victoria es largo pero no tenemos dudas sobre nuestra victoria. Ganamos entonces, ganaremos ahora», agregó, informó la agencia de noticias AFP.

En tanto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania declaró en Facebook: «Violadores, asesinos de mujeres y niños, ladrones y saqueadores marchan hoy por la Plaza Roja de Moscú, y todo el mundo lo ve».

En el plano militar, Rusia anunció el mes pasado el comienzo de una ofensiva para «liberar» el Donbass, una región del este de Ucrania integrada por las provincias rusoparlantes de Donetsk y Lugansk, luego de retirar a finales de marzo las tropas que tenía desplegadas en torno a la norteña Kiev, la capital de Ucrania.

Como parte de esa ofensiva, el Ejército ruso se anotó un gran logro el mes pasado con la conquista de la ciudad portuaria de Mariupol, en el extremo sur de Donetsk, luego de un mes y medio de asedio y bombardeos que la dejaron en ruinas

El Ejército ruso y milicias separatistas rusoparlantes de Dontesk controlan toda la ciudad a orillas del mar de Azov menos una extensa planta siderúrgica en la que resisten los últimos combatientes ucranianos, refugiados en búnkeres subterráneos.

Decenas de civiles que se encontraban también allí fueron evacuados la semana pasada en un operativo de varios días de la ONU en coordinación con la Cruz Roja y las autoridades de Rusia y Ucrania, durante un alto el fuego ruso.

Las destituidas autoridades municipales ucranianas de Mariupol dijeron que fuerzas rusas reanudaron sus los ataques contra la planta de Azovstal tras el fin de las evacuaciones, un día después de que los militares ucranianos atrincherados en la acería reiteraran que no piensan capitular.

El aniversario de la derrota nazi también se celebró en Mariupol, donde los separatistas desfilaron con un gigantesco lazo de San Jorge, símbolo patriótico ruso, entre las ruinas de la ciudad.

En el frente de combate, el gobernador de la provincia de Lugansk, Sergi Gaidai, informó de «intensas» batallas alrededor de las localidades de Roubizhne y Bilogorivka.

Rusia extendió su control a la totalidad de la provincia de Jerson, así como a la costa del mar de Azov, en la provincia ucraniana de Zaporiyia, en el transcurso de la invasión militar que hoy entra en su día 75.

En esos territorios se establecieron administraciones militares y civiles que procedieron a la difusión de programas de radio y televisión rusos, y al restablecimiento de los vínculos comerciales con Crimea, la península ucraniana que Rusia se anexionó en 2014.

En tanto, en Polonia, un grupo de manifestantes pro-Ucrania roció con líquido rojo al embajador ruso en Polonia cuando este se dirigía hacia el cementerio de la capital polaca, donde descansan los restos de soldados soviéticos muertos durante la Segunda Guerra Mundial, para poner un ramo de flores.

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