El fiscal ante la Cámara Federal porteña, José Luis Agüero Iturbe, sostuvo que es necesario secuestrar el teléfono celular del diputado nacional de Juntos por el Cambio, Gerardo Milman, con el objetivo de determinar si el legislador tuvo alguna vinculación con el atentado contra la vida de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Agüero Iturbe dejó asentada su posición al mantener la apelación presentada por el fiscal Carlos Rivolo -quien tiene delegada la investigación del atentado ocurrido el 1 de septiembre- contra la decisión de la jueza federal María Eugenia Capuchetti, que rechazó la medida de prueba reclamada.

«Es menester señalar que lo requerido tiene el carácter de pertinente y conducente, en atención a la gravedad del hecho investigado y a la vinculación del mencionado al objeto procesal», sostuvo el fiscal ante la Cámara Federal porteña en el memorial al que accedió Télam de fuentes judiciales.

«No existe otra vía alternativa para obtener la información de su celular y determinar la intervención o no del señor Milman. Esta intervención, como bien recuerda mi colega de grado, fue abonada por la querella y marcada por las testimoniales indicadas», sostuvo el representante del ministerio Público Fiscal ante el tribunal de apelaciones.

«La pertinencia se localiza en este caso en la necesidad de determinar si el señor Diputado Nacional se encuentra efectivamente vinculado al hecho según los términos de las testimoniales incorporadas al legajo (Abello y Bohdziewicz)», sostuvo el fiscal.

La denominada «pista Milman» surgió del testimonio de Jorge Abello, asesor de un diputado oficialista, que sostuvo haber escuchado al legislador de Juntos por el Cambio pronunciar la frase «cuando la maten yo estoy camino a la costa», el 30 de agosto último, en el bar Casablanca ubicado a metros del Congreso.

Hace 10 días, además, otra mención en el expediente puso a Milman bajo la mira de la justicia: su exsecretaria Ivana Bohdziewicz dijo que el legislador le había facilitado un «perito» para que borrara información de sus celulares y que la maniobra se habría realizado en su presencia, en una oficina que atribuyó a la exministra de Seguridad y titular en uso de licencia del PRO, Patricia Bullrich.

Bohdziewicz es una de las dos mujeres que acompañaba a Milman en el bar Casablanca el día en el que el testigo Abello dijo haberlo escuchado referirse al atentado contra la vicepresidenta antes de que ocurriera.

«La oportunidad y conveniencia de la medida se dirige a establecer si el atentado contra la vida de la señora vicepresidente de la Nación tuvo participación del nombrado Milman. Ante la posibilidad de obstruir el avance de la encuesta, adoptando acciones que se dirijan a ese fin, relacionada con un elemento material determinado, el secuestro del celular requerido es oportuno en esta instancia del proceso», afirmó el fiscal Agüero Iturbe.

El fiscal señaló además que al promover esta medida «no se encuentra en juego el derecho a la libertad en ninguna de sus variantes» dado que «lo que se propone por esta parte es la intromisión fundada y necesaria en la esfera de reserva de Milman con un fin determinado; obtener la verdad dentro del marco legal que regula el proceso».

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